x Bienvenidos x

Al RPG Mystical Land, ahora con tres años de vida...

¡Gracias a todos, a los que estáis, a los que alguna vez han estado, sois los mejores!

¡Felices tres años! 

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x Tag Board x


x Historia x

Al alcanzar cierto nivel, en Mystical Land, el juego de moda, los jugadores son absorbidos por el ordenador. En este mundo digital, luchan por sobrevivir día a día. Pronto, reconocen a la causa de sus desgracias: El juego en sí.

Presentándose como un personaje más, que cambia su apariencia según sus deseos, explica a los jugadores que los ha traído a ese mundo sólo para entretenerse...o al menos eso fue todo lo que dijo antes de desaparecer. Casi instantáneamente, los jugadores pasan de una aventura a otra sin descanso. En una de ellas, pierden sus recuerdos, lo único que les aferraba al mundo real.

A la vez que intentan proteger un mundo cada vez más irreal, viejos recuerdos de sus antiguas vidas comienzan a perseguirles...¿Es esto una señal?

¿Se acerca el momento de escapar de la fantasía y volver a la realidad

 

x Créditos x

Idea: Ade_Lee

Brushes:

 Miss M Brushes


 

x Agradecimientos x

x A Bopeep, Fayne, Videl, Shu y Arashi por su inestimable ayuda a una principiante.

x A Dark Lorena por su apoyo constante, y que además ha aportado una gran ayuda en esta versión.

x A Bopeep otra vez, ya es casi tradición pedirle que diseñe una barra separadora. 

x Y en resumen, a todos, por seguir posteando, apoyando y dando ideas después de tanto tiempo ayudando a que esto siga vivo...

¡¡GRACIAS!!
 

 

diciembre 28, 2004

Aquel comandante había desenvainado su espada e iba hacia Nayreth, con malas intenciones. Dalhzu buscaba entre sus ropas algún arma pero por desgracia no tenía ninguna. Yo estaba con Satoru preparando una sopa para los elfos y con muchos niños alrededor que no paraban de decir que la querían ya, uno incluso se llegó a subir a Satoru trepando hasta la cabeza pidiéndole que se la diera ya, sino quería que le doblara el cuello (xD hay que ver que bestia) y al principio no nos dimos cuenta de lo que pasaba...

Adonde estaban Nayreth y Bopeep

Dalhzu: Déjeles comandante!!
Comandante: vaya tú por aquí, acaso no has tenido suficiente castigo antes?... en cuando termine de echar a esta maldita plaga de extranjeros o mejor dicho, de aniquilar, me encargaré de ti.
Dalhzu: DEJALEEEEEEEEEE!!!!

Oímos el grito de Dalhzu y también los que estaban a nuestro alrededor, y vimos que Nayreth estaba en peligro.

Yaeko: Nayreth!!

El comandante levantó la espada con la intención de clavársela pero Nayreth enseguida con su bastón le detuvo. Nayreth hizo aparecer una bola de fuego que fue directamente a por el comandante. Pero éste la esquivó por un poco al acerse a un lado, pero la bola de fuego se acercaba... se acercaba... cada vez más adonde estábamos Satoru y yo. Que se nos viene encima! Y nos agachamos los dos al unísono, pasando por encima de nuestras cabezas.

Satoru: *levantándose después de que pasara la bola de fuego* OYEEEEEEEEE TUUU CUIDADO!!!!!
Nayreth: lo siento ._.
Dalhzu: ese bastón tiene mucha potencia o.o
Comandante: se acabaron ya los jueguecitos, entrégame ese bastón y quizá te perdonde la vida!
Nayreth: No me hagas reir...

Bopeep le tira una piedra que tenía cerca al comandante.

Comandante: Veo que esta criaja quiere morir *empuña la espada contra Bopeep*

Todos los de nuestro grupo que habían cerca y Nayreth corrieron hacia donde estaba Bopeep para ayudarla. Pero ocurrió algo que no nos lo esperábamos, muchos elfos oscuros a los que Bopeep había curado se pusieron delante de ella para protegerla.

Comandante: Apartaos!!!
Elfo 1: NO!
Elfo 2: Estos extranjeros nos están ayudando, son buena gente y podemos confiar en ellos!
Comandante: Son extranjeros!!! Dirán nuestro escondite a todo el mundo
Elfo 3: Confiamos en ellos
Comandante: Que os apartéis o os mato a vosotros también!!!

El comandante parecía decirlo en serio pues se lió a puñetazos con los elfos que estaban delante.
Lancé mis shurikens y clavé al comandante por la ropa en un árbol, los niños que habían estado esperando a que les diéramos sopa, se pusieron a tirarle piedrecitas y hacer cosquillas al comandante.

Comandante: Malditos niñatos parad!