x Bienvenidos x

Al RPG Mystical Land, ahora con tres años de vida...

¡Gracias a todos, a los que estáis, a los que alguna vez han estado, sois los mejores!

¡Felices tres años! 

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x Tag Board x


x Historia x

Al alcanzar cierto nivel, en Mystical Land, el juego de moda, los jugadores son absorbidos por el ordenador. En este mundo digital, luchan por sobrevivir día a día. Pronto, reconocen a la causa de sus desgracias: El juego en sí.

Presentándose como un personaje más, que cambia su apariencia según sus deseos, explica a los jugadores que los ha traído a ese mundo sólo para entretenerse...o al menos eso fue todo lo que dijo antes de desaparecer. Casi instantáneamente, los jugadores pasan de una aventura a otra sin descanso. En una de ellas, pierden sus recuerdos, lo único que les aferraba al mundo real.

A la vez que intentan proteger un mundo cada vez más irreal, viejos recuerdos de sus antiguas vidas comienzan a perseguirles...¿Es esto una señal?

¿Se acerca el momento de escapar de la fantasía y volver a la realidad

 

x Créditos x

Idea: Ade_Lee

Brushes:

 Miss M Brushes


 

x Agradecimientos x

x A Bopeep, Fayne, Videl, Shu y Arashi por su inestimable ayuda a una principiante.

x A Dark Lorena por su apoyo constante, y que además ha aportado una gran ayuda en esta versión.

x A Bopeep otra vez, ya es casi tradición pedirle que diseñe una barra separadora. 

x Y en resumen, a todos, por seguir posteando, apoyando y dando ideas después de tanto tiempo ayudando a que esto siga vivo...

¡¡GRACIAS!!
 

 

abril 26, 2005

Después de que Yaeko saliese a toda prisa, me quedé mirando la puerta, pensativa. Un baile? Después de habernos extraviado prácticamente todos por la ciudad, el sitio más llamativo, y donde muchos podrían acudir, sería un baile. Por otra parte...de qué me sirve ir si no se bailar? O al menos, en el mundo real, no sabía.

- Hija de elfos - El minotauro tal vez había confundido la expresión de concentración de mi cara, con una de enfado...lo que me recordaba que tenía una razón para ello- te encuentras bien? Es hora de que vuelvas al trabajo.
- Creo...que me ha estado timando...me han dicho que cinco monedas de cobre no equivalen a casi nada- murmuré intranquila y con la cabeza algo gacha, pero seriamente.

Tras las estanterías, se escuchó la voz de Satoru:

- ¡Equivale a algo más que medio tomate!

El minotauro gruñó.

- Piensa que hemos sido muy generosos al aceptarte sin ver credenciales, referencias...sin hacer preguntas- prodiguió, dándose aires de importancia- Te pagamos lo suficiente
- ...para medio tomate y un vaso de agua - llegó desde la parte de atrás de la biblioteca, de nuevo, una protesta de Satoru, en mi defensa.No pude evitar sonreir.
- Está bien - puse cara seria y entorné los ojos con fingida humildad- Si os sobran escribas, supongo que me iré...
- Espera! -el muy avaro se sobresaltó- tal vez podamos hablarlo...

Tras varios minutos de 'conversación' (tan pronto ruegos, como amenazas)..Conseguí ver aumentado mi salario a 5 monedas de plata por pergamino (cuánto valían 5 monedas de plata? demonios, tampoco lo sé, pero aquel tipo no parecía dispuesto a ceder más).
- Y tengo que continuar ahora?- miré los papiros ya dibujados, con filigranas en los bordes, letras complicadas...y los papeles que se habían emborronado con la tinta, que habían salido mal, que estaban mal cortados...suspiré.
- Sería todo un detalle- sonrió el minotauro.

Continué haciendo pergaminos, dictados por aquel hombrecillo extraño que se mantenía entre sombras, y con la compañía de Satoru, que ojeaba varios libros. Después de un tiempo, cuando empezaba a hartarme, llegó Yaeko, radiante.
- Me han contratado para pintar los cuadros de la fiesta!- exclamó- cinco monedas de oro por cuadro pintado!

Satoru gritó 'Viva!' y yo sonreí ampliamente.

-Bueno...pues creo que entonces deberíamos irnos ya, porque la fiesta empieza dentro de muy poco. Vienes, Nay?
-Hum...-titubeé y miré hacia el minotauro...más le valía no ordenarme si podía o no ir. Para mi sorpresa, sonreía ampliamente.
- Claro que sí! Ve! Necesitabamos a algún escriba que fuese a la fiesta y escribiese...por así decirlo un...resumen de la gran fiesta, para el archivo del barón Caramon. Pero por desgracia, no teníamos a nadie.

Asentí, sin pensar demasiado en el trabajo, y me fui junto con Yaeko y Satoru. Charlábamos sobre la fiesta.

- Yo no tengo un traje decente, y no sé si me dejarán entrar - murmuró Satoru
- Pues yo no pienso ponerme ...uno de esos trajes! ù-ú - dije indignada
- Por qué no -rió Yaeko- Por ser la pintora, me darán un traje, y probablemente, a ti también, Nay. No puede haber una escriba mal vestida. Y tu, Satoru ^^ eres mi acompañante y no iré sin ti...

Antes de que pudiésemos contestar, llegamos frente a las puertas del palacio. Dijimos el porqué de nuestra visita y entramos. Había un gran ajetreo allí dentro, y lo más sorprendente fue que nadie hablase de nuestros -comparados con los que allí se llevaban- harapientos trajes.

Entonces, casi por sorpresa, varias sirvientas se pusieron frente a nosotros.

-Aquí estáis!- Dijo la primera- Tenemos que prepararos.
- Prepararnos?- Dijo Yaeko, un poco confundida
- Claro! Nadie en la casa del noble barón puede ir..así!- dijo la segunda- Y menos escribas y pintores.

Sin poder rechistar, cada una cogió a uno de nosotros, y nos llevaron a habitaciones distintas.

- Uy! Nunca había acicalado a una elfa! -exclamó la jovencita, encantada, mientras me soltaba el pelo frente al espejo de la habitación
- Psh..Paparruchadas...bailes...-murmuré
- Has dicho algo?
- Que si me vas a hacer varias trenzas o piensas dejarlo suelto...-suspiré-

//Out// Bueno, siento haber tardado en postear, pero estoy enferma de amigdalitis...y no estoy en condiciones como para escribir. Lo hice ahora que estoy un poco mejor, pero no se hasta cuando. Por lo tanto auto-hiatus. Postead los que os falta, intentad hacerlo bien...Y cuando menos cuenta os deis estoy aqui... xD Tal vez incluso exagero y me pongo bien pronto (eso espero ^^U). Hasta muy pronto! //Out//