x Bienvenidos x

Al RPG Mystical Land, ahora con tres años de vida...

¡Gracias a todos, a los que estáis, a los que alguna vez han estado, sois los mejores!

¡Felices tres años! 

x Unirse

x Fan Arts - Fics

 

x Tag Board x


x Historia x

Al alcanzar cierto nivel, en Mystical Land, el juego de moda, los jugadores son absorbidos por el ordenador. En este mundo digital, luchan por sobrevivir día a día. Pronto, reconocen a la causa de sus desgracias: El juego en sí.

Presentándose como un personaje más, que cambia su apariencia según sus deseos, explica a los jugadores que los ha traído a ese mundo sólo para entretenerse...o al menos eso fue todo lo que dijo antes de desaparecer. Casi instantáneamente, los jugadores pasan de una aventura a otra sin descanso. En una de ellas, pierden sus recuerdos, lo único que les aferraba al mundo real.

A la vez que intentan proteger un mundo cada vez más irreal, viejos recuerdos de sus antiguas vidas comienzan a perseguirles...¿Es esto una señal?

¿Se acerca el momento de escapar de la fantasía y volver a la realidad

 

x Créditos x

Idea: Ade_Lee

Brushes:

 Miss M Brushes


 

x Agradecimientos x

x A Bopeep, Fayne, Videl, Shu y Arashi por su inestimable ayuda a una principiante.

x A Dark Lorena por su apoyo constante, y que además ha aportado una gran ayuda en esta versión.

x A Bopeep otra vez, ya es casi tradición pedirle que diseñe una barra separadora. 

x Y en resumen, a todos, por seguir posteando, apoyando y dando ideas después de tanto tiempo ayudando a que esto siga vivo...

¡¡GRACIAS!!
 

 

mayo 22, 2005

Meses, semanas, días.., no tenia claro cuanto había pasado desde que marche de la ciudad para irme a las afueras a hacer de mercenario, lo único que sabia es que ya llevaba bastante tiempo por estas tierras matando a todo lo que se movía y que ya había recolectado una buena cantidad de dinero. La verdad es que había muy buenos guerreros entre los mercenarios, desde arqueros que alcanzan cualquier cosa en un radio de 50 de metros hasta los espadachines mas letales que solo les hace falta un movimiento para acabar con su rival, de todos ellos e podido aprender algo ya sea a manejar otras armas, o técnicas de espada.
Uthar y yo aguardábamos detrás de unas rocas, ya llevábamos varios días matando todo tipos de monstruos, y la exterminación iba de forma notable.. puesto que se habían apuntado bastantes mercenarios, aunque por ahora solo habíamos visto monstruos menores y no demasiado inteligentes, los exploradores habían visto ciertos rastros de que en la zona que estábamos el semi-orco y yo, había algunos monstruos instalados, lo que hacia ver que se trataba de criaturas algo mas intelegientes con las que habíamos tratado, nuestro objetivo era exterminarlos y asegurarnos que no se volvían a levantar nunca mas.
De vez en cuando levantaba mi cabeza por si había movimiento a la lejanía, pude ver "algo" que salio de una cueva cercana, no estaba convencido de lo que era, pero podía asegurar que era algo de tamaño bastante grande.
- Creo que ya se han puesto en movimiento - dije fijando mi vista en lo que se movía -
- Cuantos ves? - contesto Uthar mientras afilaba sentado su hacha doble
- Por ahora solo uno, no veo a nadie mas
- Puedes identificar de que raza es? - dijo Uthar mientras se levantaba y se cargaba el arma al hombro
- Negativo, estamos demasiado lejos.., tendríamos que acercarnos
- Acerquémonos con prudencia entonces, tu primero.
Afirme y a ritmo sigiloso llegue hasta una roca mas cercana al monstruo que se estaba moviendo, luego hice movimientos para que Uthar viniera, este obedeció al acto, una vez llego nos ocultamos en la roca para que no nos viera la criatura, esta vez si que la pude identificar. Esta era de un tamaño gigantesco, cinco o seis veces mas alto que cualquier hombre alto, tenia dos cabezas y los rostros faciales muy parecidos al de un orco, excepto que con mucho mas pelo.., al igual que todo su cuerpo, tenia tenia una maza enorme como arma.., aunque parecía mas un tronco improvisado, su pelo al igual que su rostro tenia grandes cantidades de pelos por el cuerpo, este era gris, pero su cuerpo mezclaba tonalidades marrones.
- Un ettin, no hay duda .. - dije mientras observaba a la criatura con cautela.
- Ettin? - dijo extrañado el semi-orco - nunca había oído hablar de tal raza, estas seguro que es uno de esos?
- Completamente - conteste con firmeza - nunca e visto uno, pero durante mucho tiempo me e dedicado a ampliar mi conocimiento sobre las razas y las historias de este mundo.
- Interesante.. - dijo el semi-orco mientras se frotaba la barbilla - que sabes sobre ellos?
- Son malignos por naturaleza, a los ettins les gusta instalar sus guaridas en lejanas zonas rocosas, suelen vivir en cuevas oscuras y apartadas que apestan a carne y asadura putrefactas. Toleran a otras criaturas como los orcos, siempre que crean que les son útiles, de otro modo los ettins tienden a ser aislacionistas violentos, aplastando a cualquier intruso sin preguntar, suele ser raro que los ettins se agrupen.., normalmente son criaturas solitarias, pero se dan casos en que un ettin especialmente fuerte puede agrupar a algunos de su especie, esta banda permanecerá unida solo mientras el líder este invicto.., si este pierde una batalla los demás volverán a hacer su vida solitaria de siempre, no les gustan demasiado las riquezas.., pero son lo bastante inteligentes como para saber que son importantes para los demás, se quedan con los tesoros solo para comprar los servicios de los trasgos o los orcos.
Uthar se quedo unos segundos callado tras escuchar atentamente mis palabras, tenia expresión de sorpresa, se limito a sonreír con algo de ironía
- Impresionante.., realmente eres una caja de sorpresas, en ocasiones no pareces un guerrero por el gran conocimiento que posees
- Es fruto de bastantes años de estudio.. - dije mientras sonreía - la vida es algo mas que armas y luchas Uthar.., el conocimiento y el saber pueden ser mejores aliados que la espada mas letal o el conjuro mas devastador..
- Si.., creo que tienes razón - contesto Uthar mientras se asomaba ligeramente - que mas sabes de estos Ettin?
- Varias cosas más acerca de su sociedad e idioma.., pero no creo que esto nos sea útil.
- Que me dices de su habilidad en la batalla? - pregunto con inquietud el semi-orco
- Aunque no sean demasiado inteligentes.., son astutos guerreros, prefieren tender emboscadas a sus victimas en lugar de cargar directamente, pero una vez a comenzado la batalla lo normal es que luchen con ferocidad hasta matar a sus enemigos.
- Ya veo.., por lo que veo nos supera en potencia fisica y.. - interrumpiendo al semi - orco, varios ettins mas empezaron a salir de la cueva.. - bien, ahora están todos reunidos, usaremos la velocidad y el factor sorpresa, puesto que tu los conoces mas, alguna idea de cómo atacamos?
- Al líder.., hay que acabar con el líder, sin el estarán desorientados, es su punto de unión. - conteste mirando a un árbol - y creo que se como hacerlo
- Te escucho..
Saque una ballesta la cual me había dado una mercenaria humana como "regalo", puesto que ella me enseño lo básico de cómo usar armas a distancia y yo no poseía ninguna.., luego con gran agilidad y rapidez me subí al árbol que estaba mirando previamente.
- Intentare matar al líder con una flecha, ante el desconcierto de los demás atacaremos.. - dije en tono suave para no llamar la atención
- Esta bien - afirmo el semi-orco - pero ya sabes quien es el líder? No percibo diferencia entre ellos.
- El primero que salio - conteste secamente - probablemente se estaba asegurando de que no hubiera nada aguardándoles
Uthar afirmo y dirigió su vista hacia aquellas enormes criaturas de dos cabezas. Me saque una bolsita que tenia en el cinto y con ella impregne la flecha que me disponía a usar, era un truco muy típico de los mercenarios/cazadores que había aprendido con ellos, se impregnaban la flecha de veneno y la disparaban, y aunque no muriera el enemigo por la flecha, simplemente el veneno hacia el resto. Suspire y con firmeza agarre la ballesta apunte al Ettin que era el líder y apreté el gatillo, la flecha salio disparada a una velocidad tremenda e impacto en el hombro del monstruo, este dio un gran grito y retrocedió, los demás Ettins parecían mirárselo bastante extrañados, como si no hubieran acabado de entender.
Uthar se lanzo como un rayo hasta los monstruos, con gran fuerza atravesó a uno y consiguió herir a otro, tan rápido como pude baje del árbol y fui a ayudarlo, cuando llegue hasta su posición di varias estocadas rápidas para dispersar a aquellas enormes criaturas, nos reagrupamos para encarar a los Ettins que quedaban, su jefe estaba de rodillas y sus dos cabezas se agitaban de gran dolor, casi por sorpresa nuestros enemigos se abalanzaron hacia nosotros a gran velocidad, por suerte pudimos esquivar sus mazas a tiempo, le clave la espada por detrás a uno y luego hice un tajo poderoso a uno consiguiendo que cayera, luego con otro di un potente salto para tajarle en sus dos rostros y que también cayera para morir desangrado, Uthar se encargo de los otros dos con una combinación de mucha potencia, puesto que gracias a su arma doble pudo dar cuenta de ellos y matarlos dándoles tajos importantes en sus torsos.
Respire y me guarde la espada, puse mis ojos en el líder, este ya había muerto gracias a los efectos del veneno.., realmente era efectivo
- Fue un buen disparo - dijo Uthar apuntando al cuerpo del Ettin líder - esa humana te enseño bien a disparar
- Si, era buena tiradora, pude aprender parte de su habilidad, aunque el veneno hizo un buen trabajo en cualquier caso - conteste mientras comprobaba que ninguna de aquellas criaturas estuviera viva
- No notas un hedor muy fuerte? - me pregunto el semi-orco mientras miraba los cadáveres
- Es normal - dije intentando sonreír - Los ettins si pueden evitarlo nunca se bañan, por eso supe que estos eran de dicha especie, la olor se dejaba notar.., creo que tu olfato se esta atrofiando
No pareció hacer mucho caso a mi comentario, puesto que en vez de contestar desvió la cara hacia la cueva.
- Según dijiste estos monstruos son saqueadores, creo que tendríamos que echar un vistazo ahí dentro..
- Estoy de acuerdo - dije mientras afirmaba
Entramos en la cueva con cautela, no parecía signos de que quedara nadie, si que se notaba que estas criaturas llevaban algún tiempo viviendo, puesto que se veían huesos humanos esparcidos por la cueva y se dejaba notar el olor a carne y asaduras putrefactas, finalmente llegamos a un punto en el cual ya no podíamos avanzar, la cueva había llegado a su fin.
- Parece que no hay salida - dije mirando los alrededores
- La madriguera acaba aquí.., no parece haber nada - replico el semi-orco
- Hay restos de humanos en la cueva.., seguramente eran exploradores o aventureros, algo de oro llevarían y estoy seguro que los Ettins lo fueron recolectando.
- Busquemos por aquí.. - dijo Uthar mientras señalaba el lugar - en algún lugar habrá algo.
Estuvimos varios minutos buscando, hasta que finalmente encontramos escondidas varias bolsistas de cuero esparcidas, estaban medio-llenas de oro, en total no es que hubiera demasiado dinero.., pero era una cantidad bastante buena, puesto que los propietarios de dicho dinero estaban muertos y era poco probable que lo quisieran reclamar decidimos apropiarnos lo encontrado y repartírnoslo Uthar y yo..
Una vez lo recogimos todo, salimos de la cueva para ir a parar al exterior, los cuerpos de los Ettins muertos seguían ahí, la única diferencia es que emitían un hedor mas fuerte aun.., cortamos las cabezas de varios de ellos para demostrar que realmente los habíamos matado nosotros y nos fuimos hasta donde habíamos dejado los caballos, montamos y nos dirigimos hacia el campamento que habían establecido los mercenarios en estas contradas.
Una vez llegamos nos encontramos que estaban recogiendo todas sus cosas y preparándose para salir, enseguida Uthar desmonto y empezó a preguntar con inquietud que ocurría, estos le empezaron a responder y la conversa se alargo bastante, yo esperaba montado en mi caballo lleno de dudas al respecto, cuando Uthar acabo de hablar con ellos vino hasta mi con un rostro sereno.
- Parece ser que nuestro servicio aquí a acabado.., Ganhedra a dado por finalizada el exterminio de monstruos y criaturas, se ve que tienen problemas graves que atender por ahora - explicaba el semi-orco mientras echaba varias miradas al ambiente
- Que tipo de problemas? - conteste con curiosidad
- No se sabe con exactitud, no han dado demasiadas explicaciones..
- Parece que nuestra labor acaba aquí pues
- Si eso parece.., aunque antes deberíamos cobrar la recompensa por estas ultimas criaturas que hemos vencido.
Desmonte del caballo y fuimos a la tienda del que se encargaba de dar el dinero por monstruo, criatura, o lo que quisiese que se había matado.., pero para probarlo normalmente se tenia que llevar una prueba, lo mas natural era llevarle la cabeza de la criatura muerta. Al llegar en la tienda el encargado parecía algo nervioso, pero aun así nos atendió y nos dio la debida recompensa, como siempre fuimos a partes iguales..
- Y que harás ahora? - me pregunto Uthar mientras salíamos de la tienda
- Tengo que volver a Ganhedra.., me están esperando, volverás tu también allí?
- No.., creo que no - dijo el semi-orco mientras empezaba a contar las monedas de la recién obtenida recompensa - parece ser que las cosas no van bien allí, y eso quiere decir que no hay trabajo creo que probare suerte en el Norte, es una zona que acaba de entrar en conflicto y seguro que alguien requerirá mis servicios.
- Ya veo.., así que nuestros caminos se separan aquí entonces - dije mientras me acercaba a mi caballo y lo empezaba a acariciar
- Me temo que si.., aunque podrías venir conmigo, tienes buenas habilidades, y eres bueno con la espada..
- No, no puede ser - dije interrumpiendo a Uthar - prometí que volvería.., no soy de los que rompen sus promesas
- De acuerdo.. - dijo con algo de resignación el semi-orco - espero que algún día podamos volver a asociarnos, si te cansas de viajar en grupo ve a las regiones del Norte y búscame
- Tendré en cuenta tu oferta - dije con sonrisa irónica y luego le alargue la mano - suerte en tu viaje y no te dejes matar todavía
Primero me miro con algo de recelo y luego estrecho la mano
- Igualmente.. y tampoco te dejes matar tu - dijo el con rostro calmado
Con calma monte a mi caballo y empecé a cabalgar dirección Ganhedra, mire un momento hacia atrás para ver por ultima vez al semi-orco este hizo un gesto de despedida y yo me limite a devolvérselo.
Durante dos días cabalgue en dirección la ciudad, haciendo pausas cuando el caballo ya no podía mas y acampando cuando la noche se cernía en el cielo, durante una acampada después de calentarme con el fuego para superar el frió mientras dormía me vinieron imágenes de todo mi pasado..
___

Mi padre era un vampiro, uno de los mas poderosos en aquella década, lo denominaban "lord Vlad" y vivía en un imponente castillo en las oscuras tierras de Morrowind, dicho castillo también era llamado el lugar de la oscuridad, puesto que había muchas criaturas y siervos del inframundo que habían jurado lealtad a mi padre, Vlad oprimía y esclavizaba los pueblos humanos de alrededor, se alimentaba de su sangre y de sus almas, y les hacia sentir autentico terror con su opresión. En algunas ocasiones podía salir un héroe de entre estos pueblos que osaba ir al castillo y desafiar a mi padre, pero normalmente moría muerto por algunos de sus secuaces o por algunas de las incontables trampas que tenia el castillo y el pueblo en el cual había surgido el héroe era totalmente arrasado por las fuerzas de mi padre.
Tiempo después Vlad consagro un hijo con una vampiro que estaba a su servicio, este hijo era Kirai, mi hermano mayor y mi Némesis absoluto.
Kirai creció y enseguida se convirtió en la mano derecha de mi padre y en el mas poderoso de todos sus secuaces, pero aun así aun no podía hacer sombra al poder de nuestro padre.
En uno de sus constantes ataques a los pueblos, hicieron un prisionero, una mujer humana de cabellos plateados y gran belleza, aquellos lacayos la llevaron ante la presencia de Vlad, a sorpresa de estos no la mato simplemente ordeno que la hicieran prisionera.
El tiempo fue pasando y la mujer humana cada vez gozaba de mas "privilegios" hasta que un día mi padre se dio cuenta que amaba a aquella mujer, con el tiempo acabo surgiendo una relación, en la cual nació el segundo hijo de Lord Vlad, ese era yo.
Nacido de una unión entre un vampiro y una humana, lo cual significaba que era un hibrido, lo surgido de la relación entre dos razas diferentes, eso en este mundo significa algo así como nacer maldecido, no eres ni una cosa ni la otra, no te aceptaran ni los unos ni los otros, vayas donde vayas siempre serás despreciado, pero al nacer no era consciente de estas cosas.
Me batearon como Akira, puesto que el castillo de mi padre era enormemente grande la mayoría de mi infancia la pase en la zona inferior, en dicha zona había una biblioteca de dimensiones muy amplias y de esta se encargaba un bibliotecario humano de edad bastante avanzada, mi padre permitía su paciencia puesto que se había ganado su respeto gracias a su gran inteligencia y sabiduría.
El bibliotecario y mi madre se encargaron de mi educación, este primero me enseño a leer y escribir, incluso de vez en cuando el mismo me leía algunos de aquellos miles de libros que explicaban muchísimas historias y leyendas yo siempre lo escuchaba con gran atención, y mi madre me enseño la moralidad, la ética y aquellos valores profundos que solo puedes aprender de un familiar, de vez en cuando también me explicaba cosas de otras razas, aunque para ello yo consultaba mas los libros o le pedía al bibliotecario que me explicara.
El tiempo fue pasando, y yo llegue a mi adolescencia mi padre me acabo reclamando para que me presentara en su presencia, la primera vez que lo vi sentí un cierto escalofrió, su presencia podía intimidar hasta el mas valiente de los héroes, pero al tiempo me acabe acostumbrando a ella, ante la mirada atenta de Kirai, mi padre me entreno para iniciarme en sus artes, un estilo que combinaba el uso de la espada con el uso de los poderes de la oscuridad.
Con el tiempo, fui perfeccionando mi habilidad y formándome como combatiente, me trataba de forma extraña cuando entrenaba con el, era rígido y estricto, pero al mismo tiempo me respetaba, supongo que eso se debía porque había heredado buena parte de su poder y potencial, aunque a mi hermano Kirai nunca le hizo gracia que nuestro padre me entrenara y me respetara..
Al final, varios años después, mi madre obtuvo el "permiso" total para moverse libremente por el castillo e incluso sus alrededores, un día se alejo demasiado del territorio "oscuro" de mi padre, y un grupo de humanos la cogio, pasaron varios días, y yo empecé a preocuparme acerca del paradero de mi madre, por primera vez salí del castillo para encontrarme con el exterior, descubrí que el grupo de humanos que la rapto la llevo a un pueblo no muy lejano, una vez llegue pude contemplar como había llamas en el pueblo, pero no eran llamas porque se quemaran.., venían de un sitio concreto, cuando vi su procedencia el corazón me dio un vuelco, mi madre crucificada y a punto de ser quemada viva.., me acerque allí para intentar salvarla pero ella se limito a sonreír y a negar, era como si simplemente no guardara ningún rencor, intente convencerla pero al final me acabo diciendo.. *No has de odiar a los humanos, ellos actúan así porque tienen duda y temor en sus corazones.., en el fondo son buenas personas, no clames venganza contra ellos, solo estate quieto y contempla mi final este donde este.., siempre estaremos juntos*
Me limite a agachar la cabeza y comprender que era lo que ella deseaba, los humanos de alrededor gritaban cosas como *monstruo* o *eso te pasa por estar con ese maldito vampiro* en aquel momento podría haberlos matado a todos y hacerlos callar, eran gente normal y no me hubiera supuesto ningún problema.., pero decidí respetar la ultima voluntad de mi madre, aunque no era fácil.
Mi padre se contuvo al saber la noticia, pero era obvio que por dentro su odio hacia los humanos se hacia cada vez mayor, todo aquello coincidió con el nacimiento de un nuevo héroe, uno que no tenia nada que ver con los anteriores.., una paladín bendecida con el poder divino y poseedora de un arma que era capaz de destruir a lord Vlad y a todos sus siervos de la noche, el nombre de esta paladín era Narwin.
Y así fue pues, mi padre justo al recibir la noticia de este nuevo héroe mando a sus siervos para que aniquilaran dicho pueblo, el pueblo aguanto todo lo que pudo, pero Narwin consiguió llegar hasta el castillo de Vlad, sorprendentemente llego mucho mas lejos que otros "héroes" y consiguió derrotar los lacayos de mi padre con gran contundencia, en la sala del reloj nos cruzamos por primera vez, allí pude contemplar como era la famosa Narwin, tenia el cabello rubio de diversas tonalidades, atado en una larga cola de caballo, unos ojos azules turquesas penetrantes y vestida con una armadura ligera. Cuando desenfundo su espada pude notar gran poder en esa arma como si mi cuerpo notara que un impacto suyo podía ser mortal, pero enseguida se lo repensó y la volvió a enfundar, se limito a decirme que me había confundido con otro, que era igual que yo pero que tenia el pelo de color negro no plateado.., y vestía gruesas pieles, supuse que hablaba de mi hermano Kirai y que ya se habían visto en alguna ocasión, sin mas preámbulos avanzo por el castillo dejando nuestra conversación, yo me sentí intrigado y la seguí. Con gran hazaña y destreza supero todas las trampas y enemigos del castillo.., aunque en los momentos finales y de forma casi instintiva la acabe ayudando, puesto que conocía muy bien este lugar, mientras la ayudaba a avanzar poco a poco la fui conociendo mejor, era dulce.., pero al mismo tiempo fuerte y segura de si misma, desprendía una cierta aura que me hacia sentir bien.., cuando le pregunte porque se arriesgaba tanto para derrotar a mi padre por aquella gente, *Durante generaciones Lord Vlad a apresado a los humanos, robándoles sus almas y absorbiendo su sangre, por muchos errores que hayan cometido los humanos de Morrowind, no son merecedores de esto.., si para obtener su libertad e de dar mi vida a cambio lo haré* eso dijo ella, y acabe entendiendo lo que me dijo mi madre, mi forma de pensar se revoluciono.., entendí que mi padre tenia que ser detenido, durante mi educación mi padre siempre me lo insinuó y aquellas palabras me acabaron convenciendo.., acabe formando una alianza con ella, con lo cual firmaba una alianza con los humanos, antes de que llegáramos hasta la estancia de mi padre, me di cuenta que la amaba y tuvimos un fugaz idilio antes del final..
Una vez llegamos Narwin se enfrento con coraje a mi padre, gracias al poder de su arma consigo debilitarlo en gran medida, puesto que dicha arma destruía el poder de la oscuridad y este ultimo era la fuente de poder de Vlad, tras unas largas horas mi padre cayo, pero luego se volvió a levantar y con una fuerza descomunal tumbo a Narwin, cuando estaba a punto de rematarla yo intervine, este se sorprendió y me acuso de apoyar a los que habían matado a mi madre.., solo le respondí diciendo que me limitaba a cumplir la ultima voluntad de ella, detenerlo.., a pesar de que imponía mucho ya estaba muy debilitado, a duras penas finalmente.., pude acabar con el.., lo ultimo que murmuro fue el nombre de mi madre.
Desde su muerte.., mi padre había olvidado el sentimiento de amar y solo pensaba en venganza y demás sentimientos, había perdido su serenidad.., simplemente fue por eso que fue derrotado, Kirai apareció en el salón del trono donde nuestro padre yacía muerto, su cuerpo iba desapareciendo poco a poco. Mi hermano absorbió todo el poder de nuestro padre, con lo cual su poder se duplico hasta limites insospechados, justo cuando iba a desafiarme, se empezó a asomar la luz del sol, el se tapo el rostro y desapareció.., puesto que lord Vlad había muerto, la oscuridad eterna de los alrededores había desaparecido, y ahora ya habría lugar para la luz, el castillo se empezó a desmoronar al no tener el poder de su propietario que lo alzo, salí de allí con Narwin en brazos tan rápido como pude, una vez llegue fuera, fui a uno de los puntos mas altos de la zona para contemplar como el castillo se desmoronaba..
Era consciente que en este mundo ya no había lugar para mí, por mi pasado y por lo que era, nunca me aceptarían, lo que me hizo decidir que lo mejor era "abandonar" este mundo. Antes de irme, Narwin me hecho una ultima mirada y yo solo me limite a decir *No nos volveremos a ver nunca mas*
Y así fue pues, fui a un lugar tan remoto, tan lejano que ningún ser jamás habría llegado. Me pase dos siglos en descanso eterno, desconectado del mundo y de sus problemas, era como si físicamente estuviera presente pero no espiritualmente, como si el tiempo se hubiera detenido para mi y para los demás aun corriera.
Aun así, pasados esos dos siglos "algo" me impulso a despertarme, no sabia con exactitud el que.., pero tenia mis sospechas que había sido mi hermano Kirai el que me había hecho despertar, quizás quería que resolviéramos nuestras diferencias o quizás había otros motivos.
Puesto que había vuelto, solo me plantee un único objetivo, detener a mi hermano Kirai planeara lo que planeara, aunque ello significara el morir, y si yo vivía en nuestro encuentro, volvería a hacer lo mismo "abandonar" este mundo, derrotaría a todos mis enemigos, aguantaría mis heridas, aumentaría mi habilidad y mi poder.., y sobretodo no caería ante nadie, solo podía perder ante mi hermano.
Cuando me puse en marcha me encontré a un grupo de razas variadas en un oscuro bosque, no parecían tener malas intenciones y siempre era bueno tener aliados.., puesto que el único aliado que tuve era Narwin, y habían pasado 200 años desde la ultima vez que la vi, es imposible que un humano viviera tanto tiempo, en todo caso quizás viviera su nieta, si es que se llego a casar.
decidí unirme al grupo y correr aventuras con ellos, poco a poco fuimos avanzando e incluso vinieron otros, y los sucesos fueron sucediendo hasta el día de hoy..
___

Alcé la cabeza para ver la ciudad de Genhadra, ya había olvidado como era, cuando llegue a las puertas de la ciudad me encontré que estas estaban cerradas, había varios guardias vigilándolas.
- Lo siento señor, las puertas de la ciudad están cerradas por seguridad, me temo que no podrá entrar - dijo uno de los guardias con cara de pocos amigos.
parecía que tendría que convencerles gentilmente de que me dejaran pasar.


//OFF/// Pues creo que mas de un mes de retraso, lamento el inmenso retraso, pero las faenas diarias y demás me impidieron postear.., y esta semana me surgieron imprevistos y tampoco pude, en fin.., perdón de nuevo (al menos espero que la grandaria "ayude" a justificar la tardanza de parte de esta semana..) y espero que no os aburráis demasiado con el post, espero tardar menos la próxima vez para postear y por cierto si este no es de los posts mas largos de ml que e realizado, cerca andará de serlo :P //OFF///