x Bienvenidos x

Al RPG Mystical Land, ahora con tres años de vida...

¡Gracias a todos, a los que estáis, a los que alguna vez han estado, sois los mejores!

¡Felices tres años! 

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x Historia x

Al alcanzar cierto nivel, en Mystical Land, el juego de moda, los jugadores son absorbidos por el ordenador. En este mundo digital, luchan por sobrevivir día a día. Pronto, reconocen a la causa de sus desgracias: El juego en sí.

Presentándose como un personaje más, que cambia su apariencia según sus deseos, explica a los jugadores que los ha traído a ese mundo sólo para entretenerse...o al menos eso fue todo lo que dijo antes de desaparecer. Casi instantáneamente, los jugadores pasan de una aventura a otra sin descanso. En una de ellas, pierden sus recuerdos, lo único que les aferraba al mundo real.

A la vez que intentan proteger un mundo cada vez más irreal, viejos recuerdos de sus antiguas vidas comienzan a perseguirles...¿Es esto una señal?

¿Se acerca el momento de escapar de la fantasía y volver a la realidad

 

x Créditos x

Idea: Ade_Lee

Brushes:

 Miss M Brushes


 

x Agradecimientos x

x A Bopeep, Fayne, Videl, Shu y Arashi por su inestimable ayuda a una principiante.

x A Dark Lorena por su apoyo constante, y que además ha aportado una gran ayuda en esta versión.

x A Bopeep otra vez, ya es casi tradición pedirle que diseñe una barra separadora. 

x Y en resumen, a todos, por seguir posteando, apoyando y dando ideas después de tanto tiempo ayudando a que esto siga vivo...

¡¡GRACIAS!!
 

 

julio 18, 2005

Caminar... caminar... ¡¡¡estaba hasta las narices de tanto paseíto!!!
Caminaba cabizbaja, obsevando cómo mis zapatos pisaban las hojas de los árboles , hasta que me choqué contra un enorme roble. Todos se giraron asustados y encuanto me vieron frente al árbol y con cara de aluciná @o@, se empezaron a partir de risa. Sin embargomás adelante nos encontramos con unos extraños seres.... unas mujeres, las cuales, parecían hechizar a los chicos que fueron hacia ellas rápidamente
-Guuu >.<>.<*!!!!
-Lorena, están hechizados -exclamó Nayreth de repente- Ya recuerdo a éstos seres, son Dríadas, se dice que son los espíritus de los árboles y atrapan a los viajeros para hacerlos sus escavos de amor. Muy pocos consiguen escapar y lo hacen después de años.

Las Dríadas nos miraron y sonrieron, las ramas de los robles que había a nuestro alrededor empezaron a aprisionarnos mientras nosotras intentábamos alcanzar a los chicos. Al final acabamos encerradas en una cárcel de madera.
-¡Nayreth, intenta quemar el roble! -dijo Garnet.
-No puedo, -contrestó- si lo hago las Dríadas nos matarían, aunque sean seres pacíficos si tocáramos sus robles se enfurecerían mucho, ellas no pueden abandonar su árbol, si lo hicieran morirían.
-¡Por favor! -grité yo hacia una de las Dríadas- No os hemos hecho nada... por favor soltádnos y soltad a nuestros amigos... no sabíamos de vuestra existencia y no pretendíamos molestar. La Dríada me miró fijamente y se acercó hacia nosotras.
-Vuestra libertad os costará un gran sacrificio.
-Estoy dispuesta a asumirlo -contesté sin pensarlo dos veces. (Que bien ha quedado la escena, hay que ver).

Nos sacó de la cárcel de ramas y mientras oíga los gritos de mis compañeras al intentar disuadirme de hacerlo, me condujo hacia el interior de un roble. Preparó una especie de infusión que olía a rallos y truenos, me la tendió con una sonrisa en los labios.
-Toma -dijo al fin- si bebes ésto te convertirás en una de nosotras.
-¿No podré abandonar mi roble?
-No.
Suspiré hondo y me lo bebí de un trago. Que sea lo que dios quiera.
Post by: Lorena&Neptune

Tras beber el amargo líquido, Neptune sintió como si le quemara la piel. Se cayó al suelo y comenzó a retorcerse presa de un fuerte dolor interno.
-Jeh, pobre idiota... -dijo una Dríada mirándola de reojo-seguramente creerá que vamos a mantener nuestra palabra...
-Jeh, pobrecita, demasiado ingenua-asintió otra.
Fuera del roble, todas estaban impacientes mirando hacia el sitio donde habían visto desaparecer a su amiga. Se miraban entre ellas presas de una gran impotencia. Se había sacrificado para salvarlas a todas pero ¿a qué precio?
-...-Lorena miró de reojo a Lucy- No puedo esperar, vamos a provar tu Katana.
-Espera -dijo Yaeko- Neptune está con ellas, a lo mejor si las atacamos la matarán.
-Pero no puedo seguir esperando -negó Lorena- no me fio de ellas, y dudo que nos vayan a soltar por que Neptune se haya sacrificado. Quizá lleguemos a tiempo...-se apoya en los barrotes de la "cárcel"-... tenemos que ir chicas.
Todas bajaron la mirada y meditaron las posibiliades que tenían, lo más seguro era lo que decía Lorena... las chicas asintieron mientras desenvainaban sus armas.
Destrozaron las ramas muy pronto, y se dirigieron al lugar en el que estaba Neptune. Nada más entrar, vieron a la chica en el suelo y miraron a las Dríadas de forma amenazadora.
-¿¡Qué le habéis hecho!? -gritó Lorena.
-¡Eso! ¡Responded! -dijo Nayreth.
-Sólo se está sacrificando por vosotras...-respondió una con voz angelical- se recobrará enseguida...
-¿Sacrificando...?- susurró Bopeep.
-Para que os salveis- dijo otra.
-No engañáis a nadie- negó Lorena.
-No pensábais soltarnos- afirmó Yaeko.
En ese momento, Neptune se movió ligeramente y su cabello comenzó a volverse pelirrojo y su piel más pálida. La Elfa gemía y se retorcía agónicamente en el suelo.
Lorena intentó acercarse pero Bopeep la sugetó por el brazo. Luego, todas miraron atentas a Neptune.
-Neptune...-susurró Lorena.
-¿¡Qué le está pasando!? -exclamó Garnet.
-Se está transformando...-susurró Nayreth-...en una de ellas...
-Gr... ¿hay alguna forma de deshacer la transformación?-preguntó Lorena sin mirarla, pues seguían "peleadas".
-No...-negó la maga tristemente- una vez que comienza el proceso no hay modo de pararlo aunque...
-¿Aunque? -preguntaron las demás.
-Creo que sé cómo hacer que pueda separarse de su árbol sin que muera, pero primero tendremos que hacernos cargo de éstas -dijo señalando a las Dríadas.
Lorena se frotó las manos poniendo cierta sonrisa pícara y desenfundó su Katana. Le daba exactamente igual su estado de debilidad. Simplemente tenía que hacer lo posible para ayudar a las demás. Y tras un rato bien largo, consiguieron inmovilizar a las pocas Dríadas que había allí.
Neptune abrió los ojos lentamente tras notar cómo un paño mojaba su frente. Se incorporó y miró a su alrededor para, inclinándose a un lado, vomitar sobre el suelo.
-¿Cómo te encuentras, Neptune? -preguntó Bopeep.
-Como si me hubieran sacado las entrañas y me las hubieran vuelto a colocar apresuradamente-respondió ésta- ¿que tal me veo?
Las demás se miraron entre ellas sin saber qué decir.
-Bien -respondió Yaeko finalmente.
-Neptune... -dijo Lucy arrodillándose a su lado- las Dríadas no iban a cumplir su promesa.
-...Yo sólo quería ayudar...-susurró Neptune.
-Tranquila-dijo Lorena apoyada en la pared, miró a Nayreth y le preguntó- ¿como podremos sacarla de su árbol sin que muera?
Nayreth salió fuera y al minuto volvió con un par de ramas de un roble joven. Murmuró unas palabras y un fogonazo de luz bañó la habitación. Cuando las chicas pudieron abrir los ojos vieron que Neptune las tenía incrustadas en la piel. Una en el brazo derecho, rompiendo el guante, y otra en la pierna del mismo lado. La piel de alrededor brillaba mientras Neptune extendía la mano para tocárselas.
-¿Pe...pero qué? -susurró Lucy.
-Ya comprendo-dijo Lorena sintiendo.
-Yo también -dijo Neptune- me ha puesto en la piel parte de mi árbol para que me siga siempre y no tenga que estar siempre junto al árbol completo. Pero...-mira a Nayreth- mi árbol me comunica que para hacer que el hechizo sea completo debemos martarlo.
-Ok -asintió Nayreth.
-Un segundo, ¿qué hacemos con éstas? -preguntó Lorena señalando a las Dríadas.
-Están bien ahí donde están -respondió Garnet.-y si no quieren que mi Dragona abrase sus árboles, más les vale que nos digan dónde están nuestros compañeros.
-Hum-gruñó una mirando hacia un lado- puedes esperar sentada para saberlo.
-...-Lorena se acercó lentamente y se quedó cara a cara con ella- ¿de verdad nos quieres conocer por las malas?
-No se como te atreves a amenazar estando tan débil-dijo la Dríada.
-Jeh -rió Lorena sacando la Katana sin embargo, alguien la detuvo.
-No vale la pena-dijo Yaeko sujetándole una mano- contrólate.
-Id a acabar con el árbol, tenemos que marcharnos de aquí pronto. Yo intentaréque éstas me digan donde están los demás. -Ordenó Lorena mirando a las Dríadas-No las mataré.
Todas salieron de allí y mientras Neptune envenenaba a su árbol, Lorena salió y se fue a buscar a los demás. Al rato volvió con ellos que las miraron de lo más confundidas, mientras el roble se retorcía y se volvía gris. Neptune se abrazó a él mientras lloraba.
Varias de las chicas colocaron su mano sobre el hombro de la chica intentando consolarla. Mientras los chicos las observaban confundidos. No sabían en absoluto lo que había pasado.