x Bienvenidos x

Al RPG Mystical Land, ahora con tres años de vida...

¡Gracias a todos, a los que estáis, a los que alguna vez han estado, sois los mejores!

¡Felices tres años! 

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x Tag Board x


x Historia x

Al alcanzar cierto nivel, en Mystical Land, el juego de moda, los jugadores son absorbidos por el ordenador. En este mundo digital, luchan por sobrevivir día a día. Pronto, reconocen a la causa de sus desgracias: El juego en sí.

Presentándose como un personaje más, que cambia su apariencia según sus deseos, explica a los jugadores que los ha traído a ese mundo sólo para entretenerse...o al menos eso fue todo lo que dijo antes de desaparecer. Casi instantáneamente, los jugadores pasan de una aventura a otra sin descanso. En una de ellas, pierden sus recuerdos, lo único que les aferraba al mundo real.

A la vez que intentan proteger un mundo cada vez más irreal, viejos recuerdos de sus antiguas vidas comienzan a perseguirles...¿Es esto una señal?

¿Se acerca el momento de escapar de la fantasía y volver a la realidad

 

x Créditos x

Idea: Ade_Lee

Brushes:

 Miss M Brushes


 

x Agradecimientos x

x A Bopeep, Fayne, Videl, Shu y Arashi por su inestimable ayuda a una principiante.

x A Dark Lorena por su apoyo constante, y que además ha aportado una gran ayuda en esta versión.

x A Bopeep otra vez, ya es casi tradición pedirle que diseñe una barra separadora. 

x Y en resumen, a todos, por seguir posteando, apoyando y dando ideas después de tanto tiempo ayudando a que esto siga vivo...

¡¡GRACIAS!!
 

 

julio 08, 2005

Era de noche, todos dormían ya en el camarote, Neptune se despertó bañada en sudor después de haber tenido una pesadilla. Como comprobó que no podía dormir después de haber dado vueltas y vueltas durante varios minutos por su "cama" (si se puede llamar así) decidió salir a tomar el aire.
Silenciosamente, la Elfa se ajustó las dos espadas al cinto y salió a cubierta. Aún recordaba el emplazamiento del camarote del Capitán
Sonrió para sus adentros y con un brillo malicioso en los ojos se dirigió hacia allí.
Nadie se percató de su presencia, si acaso uno o dos marineros ceyeron ver una sombra deslizarse, pero cuando se dieron la vuelta, no había nada.
Neptune encontró la puerta que buscaba y manipuló la cerradura con una ganzúa. El candado emitió un ligero chasquido y la puerta se abrió lentamente entre espantosos chirridos. Neptune la paró en seco y pasó silenciosamente al interior de la estancia.
Miró a su alrededor cautelosamente. Su visión élfica le proporcionaba la ventaja de poder ver la habitación sin tener que encender ni una sola luz. Sorprendida, vio que no había nadie dentro.
Mentalmente emitio un "jeje" y comenzó a abrir cajones para, ver sorprendida, que no había nada en ellos.
Empezando a sentirse un poco nerviosa, revolvió estantes y armarios. Ropa, cartas de navegación... todo de lo más normal. Hasta que... encontró una serie de pequeños frasquitos ocultos tras un doble panel en uno de los armarios.
Los miró detenidamente y "accidentalmente" dos de ellos acabaron en los bolsillos de la Elfa. Mientras volvía a colocar el panel, oyó como unos pasos se acercaban apresuradamente
Maldijo en silencio mientras cerraba las puertas del armario y se apresuraba a buscar refugio bajo una mesa con mantel. Segundos después, alguien entró en la habitación.
Era un hombre por la voz con la que maldecía en voz baja. No encendió ninguna luz, pero abrió el armario con fuerza mientras gemía pausadamente, Neptune oyó cómo sacaba el panel y abría uno de los frasquitos.
Después silencio. Y al poco, un suspiro de alivio. El hombre se dejó caer en el catre, que crujió bajo su peso. Pero en ese momento, soltó una maldición... en élfico. Habló con la voz de un humano, pero las palabras eran en el idioma de los Elfos Oscuros...
-Habían dos frascos más!
Neptune tragó saliva pausadamente mientras un sudor frío recorría su cuerpo. El hombre comenzó a rebuscar por el suelo los frascos perdidos mientras se acercaba poco a poco a la mesa donde se encontraba escondida
Un gruñido, y el "hombre" se agachó, buscando por debajo de la mesa hasta que... dio con la cara de una estupefacta Neptune.
-Em... -dijo Neptune mientras el hombre la miraba aún más atónito- esto... esto no es la cocina ¿no?
- Tú...-graznó el capitán- ¡Espera!- antes de poder haber alargado las manos hacia ella, la elfa ya corría fuera de la habitación.
El capitán comenzó a perseguirla por todo el barco hasta que la siguió hacia la cubierta. Subió los escalones detrás de ella y cuando salió al exterior no vio a nadie.
-Maldita sea...-murmuró en élfico, el Capitán- Si cuenta lo de la poción...
-¿Qué es lo de la poción? -preguntó una voz desde arriba- Es que no me ha quedado muy claro... se supone que eres un Elfo Oscuro y que te tomas ésta poción -enseña uno de los frasquitos- y te haces pasar por humano, ¿no?
-¡¡Grrr!!- gritó el otro mirando a su alrededor. Luego, camibó su voz por una dulce y amable- Vamos, no tienes por qué contar esto... sólo... ya sabes, los Elfos Oscuros no somos muy queridos aquí asi que pensé : hazte pasar por un humano... ¿eh?
-¿Y por qué no tengo que contarlo? -la voz cambió de dirección mientras reía alegremente- Al parecer acostumbras a querer asesinar a la gente, ¿por que? ¿Por qué me quisiste tirar por la borda el otro día?
- ¡Fue un accidente! -se presuró a corregir el otro- Estaba bebido y...
-¡¡¡Y una leche bebido!!! -la voz se aproximaba poco a poco a la barandilla y el capitán la seguía- Me echaste el aliento encima y, a parte de ser pestilente, no habían rastros de alcohol.
- Gr... muéstrate de una vez, no me gusta jugar al escondide- la voz volvía a ser ronca y amenazante.
-Uy, ¡yo lo adoro! -se mofó la voz.
- ¡¡Maldita seas!! ¡¡Sal ahora mismo!!-el tipo estaba fuera de sus casillas.
-De acuerdo -dijo Neptune mientras se acercaba corriendo hacia el capitán y sacaba las espadas al tiempo que esquivaba un puñetazo.
A los pocos minutos, el Capitán, que no llevaba ningún arma y estaba debilitado, aparentemente, se apoyaba jadeante en la barandilla del barco.
-Ahora dime qué pasó realmente con Lore -susurró mientras le ponía el filo de la espada en el cuello.
-Sghh...-dejó escapar un silbido antes de seguir- Entré a la habitación, luché contra ella, descargó parte de su energía contra mí desde el bastón de la elfa... contenta?
-¿Por qué entraste en la habitación?
- Para obtener vuestros poderes... para Satanás.
-¿¡Sataná!? -chilló sorprendida Neptune retrocediendo inconscientemente- ¿¡o-otra vez él!?
- ¿Acaso crees que Él se rendirá alguna vez? -rió el otro mientras dirigía un puñetazo a la cara de la joven.
El puñetado acertó su diana y lanzó a Neptune por los aires.
- ¡Jajajaja!-rió el Elfo Oscuro- Una vez hayáis muerto, vuestras almas quedarán al entero servicio de nuestro señor... incluida la del ángel. Y yo, ¡¡¡yo conseguiré vuestros poderes, convirtiéndome en el más poderoso guerrero que jamás se haya visto!!!
-Más quisieras, capullo -masculló Neptune mientras se levantaba. En un instante saltó sobre el Capitán y lo tiró al mar.
Los últimos gritos de éste se los llevó el sonido del mar... parecía que gruñía asqueado de tener que ocultar bajo sus aguas a ese ser...
-Uf -susurró Neptune mientras se tocaba la cara, le sangraba la nariz y le había partido el labio- que asqueroso... duele...
La elfa se quedó de pie, contemplando el mar durante... ¿minutos, horas? Se sobresaltó cuando un marinero la tocó en el hombro.
-¿Habéis visto al capitán?
-Euh... ¿yo? -dijo sorprendida y sobreactuando- ¡¡¡¡que va, que va!!!! -movía los brazos mucho y el marinero la miraba extrañado- ¿es que ha pasado algo?
-Es que... me he dado cuenta de que... bueno, estábamos dando una especie de rodeo, así que dirigí el barco en... digamos 'línea recta', para que pueda entenderme, y llegaremos por la mañana... en vez de dentro de dos días... pero quería comentarlo con el capitán...
-Bueno... creo que el Capitán se encuentra mal y está en su camarote, así que no le llames, parecía de mal humor...
Y, mientras todos salían a cubierta despues de desayunar y preguntaban a Neptune por los golpes, el sol hizo aparición junto con el puerto de la isla.