x Bienvenidos x

Al RPG Mystical Land, ahora con tres años de vida...

¡Gracias a todos, a los que estáis, a los que alguna vez han estado, sois los mejores!

¡Felices tres años! 

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x Historia x

Al alcanzar cierto nivel, en Mystical Land, el juego de moda, los jugadores son absorbidos por el ordenador. En este mundo digital, luchan por sobrevivir día a día. Pronto, reconocen a la causa de sus desgracias: El juego en sí.

Presentándose como un personaje más, que cambia su apariencia según sus deseos, explica a los jugadores que los ha traído a ese mundo sólo para entretenerse...o al menos eso fue todo lo que dijo antes de desaparecer. Casi instantáneamente, los jugadores pasan de una aventura a otra sin descanso. En una de ellas, pierden sus recuerdos, lo único que les aferraba al mundo real.

A la vez que intentan proteger un mundo cada vez más irreal, viejos recuerdos de sus antiguas vidas comienzan a perseguirles...¿Es esto una señal?

¿Se acerca el momento de escapar de la fantasía y volver a la realidad

 

x Créditos x

Idea: Ade_Lee

Brushes:

 Miss M Brushes


 

x Agradecimientos x

x A Bopeep, Fayne, Videl, Shu y Arashi por su inestimable ayuda a una principiante.

x A Dark Lorena por su apoyo constante, y que además ha aportado una gran ayuda en esta versión.

x A Bopeep otra vez, ya es casi tradición pedirle que diseñe una barra separadora. 

x Y en resumen, a todos, por seguir posteando, apoyando y dando ideas después de tanto tiempo ayudando a que esto siga vivo...

¡¡GRACIAS!!
 

 

abril 23, 2006

[Desde el punto de vista de la cría, Lau]

-Todo está previsto-dijo DdH-.Mañana, saldremos rumbo al castillo que dirige Lorena para expulsar a los pocos demonios que quedan. Después, iremos rumbo a la ciudad real para pedir la ayuda del rey. Por el camino, ayudaremos a todas las ciudades y aldeas que estén asediadas por nuestros enemigos. Despedíos hoy de vuestros amigos y familia.

Ahora yo era Lau, aunque en otra época había sido Lorena. La demonio a la que todos ahora querían destrozar. En mi infancia mi padre siempre me tachaba de blanda, de inútil, de... Pero ahora que "me había convertido en una señorita del mal" quizá estaría orgulloso. Pero a mi nunca su opinión me importó.
Mi nombre en aquel lugar resonaba bastante mal. Pero ya no lo era... ¡Ahora era una cría estúpida sin fuerza! Debía entrenar aquel cuerpo muy pronto... Aquel dedos de hierro aparentaba ser el jefe... Tras haber dicho él aquello, Nayreth se levantó lentamente y se dirigió hacia la escalera. Nadie aparentó darse cuenta de ello, aun así yo la miré de reojo mientras subía. La conocía muy bien, eramos muy distintas... Ella en un principio jamás habría tolerado una guerra... Realmente habíamos cambiado mucho a lo largo de nuestro viaje.
Me levanté, y justo en ese momento noté que todos me miraban de reojo. Mascullé algo y comencé a subir por las escaleras, ahora que tenía una nueva apariencia deseaba utilizarla "bien"
*Con Nayreth apartir de ahora*

Lau corrió hacia Nayreth escalera arriba, y a mitad del pasillo consiguió llegar a su altura y la miró. Que extraña se le veía desde abajo.
-Nayreth. ¿Estás bien?-Preguntó Lau, mientras continuaba mirandola.
-¿Hmm?-murmuró la elfa-Sí, gracias Lau-tras un momento de silencio, volvió a hablar-.¿Cómo está tu herida?
-¿Ah? Pues apenas la noto.-comentó Lau y luego miró a Nayreth de nuevo de forma escudriñante.- Vale que me mientas, pero se que no estás bien.-mira hacia otro lado frunciendo el ceño.
-¿Disculpa?-Nayreth ladeó la cabeza y entrecerró los ojos-.Tu forma de hablar no se asemeja a la de una niña humana.
-Los humanos son todos diferentes.-Comentó Lau mientras miraba al frente.
-Claro, Lau. Buenas noches, pequeña-murmuró la elfa mientras comenzaba a caminar hacia su habitación.
-¡Espera un momento Nayreth!... Quería preguntarte una última cosa...-entrecierra los ojos deteniendose.
-¿Sí...? Dime.
-Lorena... Esa tal "Lorena" realmente... ¿Te ha retado a luchar?-preguntó, mientras cerraba el puño.
-Así es-Nayreth se dio la vuelta y observó el puño cerrado de Lau con detenimiento.
-Pues acaba con ella aunque no quieras hacerlo. Ella te matará a tí y a todos los demás si tiene la oportunidad.

La hechicera se mordió el labio inferior. Sus ojos brillaban. Parecía pensar cientos de cosas,estudiar cientos de posibilidades. Finalmente, musitó un escueto:
-Las niñas pequeñas no deben hablar sobre muerte.
-No soy una niña pequeña.-respondió Lau y luego giró para regresar a donde se encontraban los demás.- No me trateis como tal... Acabaré yendo con vosotros.-tras eso, comenzó a caminar.
-Para los elfos, los de tu raza siempre serán niños-respondió Nayreth con un suspiro triste, y echó a caminar en la dirección contraria.
-A veces me sacas de quicio...-tras eso, Lau comenzó a bajar las escaleras

La elfa sólo rió suavemente antes de entrar a su habitación.
*Hasta aquí con Nayreth*
Había hablado demasiado. Ciertamente se había notado mi verdadera personalidad bajo aquella maldita apariencia. Aún así ya no me importaba demasiado disimular, llegué a la taberna donde todos comían y bebía. Algunos estaban en un estado completamente lamentable... Bopeep ya no estaba, ni Martel tampoco, al parecer se habían hecho buenas amigas.
-Será mejor que vayas a descansar, pequeña.- Me dijo el tal Dingo.
Le miré de reojo, y lo ignoré. Salí a la calle, donde todo estaba completamente a oscuras y en silencio. No habían más demonios... O quizá sí, y estuvieran escondidos. Me adentré en la oscuridad, comenzaba a ser temeraria. Pero debía colocarme en la "boca del lobo" para conseguir un buen nivel de entrenamiento. Así es como lo hice en mi juventud.
*Apartir de aquí hecho con Dingo*

Dingo, no muy convencido pues la noche era muy peligrosa, salió tras la niña. Esta parecía estar buscando a alguien, demonios, se movía como si supieran donde se esconderían y que iba a ser lo que harían. No obstante, de pronto se detuvo, aparentaba enfadada.
-¿vas a dejar de seguirme?-preguntó Lau, luego se giró hacia Dingo.-Se están dando cuenta de tu presenc
-y yo dejaré de sentir tu presensia cuando los demonios acaben con una niña como tu - comentó Dingo con cierto aire paterno - anda, vuelve a la posada-.
-¿Por qué no regresas tú?-preguntó Lau y luego apretó los dientes. Nunca le había gustado que la trataran así.
-No compares a un invocador con una niña que nisisquiera tiene oficio ni armas, es peligroso que permanezcas aquí, entiendelo - Dingo señaló al cuerpo muerto de un demonio que se hayaba en la escena - Aún siendo amigo o enemigo, la muerte a nadie perdona, y eres muy joven para que la experimentes-.

Lau iba a decir algo, pero en ese momento se silenció y miró de reojo hacia unos callejones. Frunció el ceño y se colocó de frente a ellos mientras decía en voz baja:
-Pues... ¿Tienes una daga o algo?

Dingo saca de su bolsillo su daga blanca, en la que cuidadosamente habia grabado el nombre de Valefor, su primera invoca conseguida como invocador. Se la lanza a Lau, haciendo que ella rapidamente la pillase al vuelo.
-Usala bien, y no la pierdas - comentó Dingo. No estaba acostumbrado a prestar posesiones suyas...
-No te preocupes...-indicó la niña, luego miró la daga.- Que bonita...

Justo después la lanzó a la oscuridad, en ese momento se oyó un grito ahogado y un demonio caminó hacia ellos hasta quedarse unos metros delante de ellos. Luego desapareció, Lau se acercó y tomó la daga entre sus manos.
-había tres más.-Indicó.- Pero se han ido... Creo.

Dingo se quedó mirandola fijamente: para ser tan pequeña tenia puntería.
- DdH me matará pero como tienes puntería y valor quizás puedas venir con nosotros soldados mas incompetentes han sido reclutados. Quizás tu con suerte puedas alistarte.
-¿En serio?-Preguntó Lau mirándole.- ¿Como podría conseguir alistarme?... Es realmente lo que deseo
-Seria muy dificil, por la limitación de edad. El minimo es tener 12 años pero como tengo mucha amistad con Ddh quizás haga el visto bueno... de todas formas no te aseguro nada.
-Te lo agradecería. No tengo a donde ir y deseo ayudar.

Dingo miró a ambos lados de la calle nervioso: odiaba la oscuridad en un poblado así de agitado:
-Mejor será volver a la posada. Permaneciendo aquí matando a unos pocos demonios no ganaremos la guerra
-Hm... Pero es que a mi me hace falta entrenamiento. Aún así...-se acerca a él y le tiende la daga.- toma, solamente la quería para matar a ese tipo. Debo buscar mi propia arma.

Dingo limpia la sangre en su túnica y la deposita de nuevo en el bolsillo y la mira de nuevo extrañado
-No podrás ganar experiencia ahora, y menos sin un arma... vas a matar a los demonios a puñetazo limpio?
-...Vamos a la posada...-indicó ella, tras eso comenzó a caminar.
-No te preocupes, mañana te acompaño a la armeria y te consigo algo decente. Además, estando alistada con DdH conseguirás experiencia aunque no quieras: le encanta mandar su ejercito a los sitios más conflictivos.
-Eso si es un lider.-comentó Lau en voz baja, mientras sonreía ligeramente.
-Cambiarás de opinión cuando te ordene que le rasques la espalda jajajaja-
Lau dibujó en su rostro una expresión de disgusto. Al mirar hacia delante, se dieron cuenta de que acababan de llegar a la posada. Lau arqueó la ceja y entró seguida de Dingo. El cual se dirigió directamente hacia DdH.
-Dedos de Hierro, debo hablar contigo- le comentó el invocador, seriamente.
-¿De qué se trata canalla?- comentó enter risas
-Verás, tengo una reclutada muy habilidosa que desea con todas sus fuerzas alistarse en tu ejercito- Dingo dirigió la mirada hacia Lau para indicarle a Ddh de quién estaba hablando.
-Dingo, mandar a la guerra a alguién así es un suicidio...¿estas seguro? - comentó el jefe preocupado.
-Compruebalo por tí mismo.

Dingo le prestó de nuevo su daga a Lau. Ella asintió con la cabeza: habia pillado de qué se trataba la idea

El camarero iba con mucho cuidado, entre las mesas, para no derramar la jarra que llevaba entre sus manos. No obstante, de pronto tropezó y la jarra terminó por los aires. Lau lanzó la daga, que pasó por en medio del asa de la jarra. Finalmente la daga quedó clavada en la pared, y la jarra colgado de ésta.
-Bueno...-masculló Lau
-¡oh!...-exclamó Lau, se acercó a la pared y desclavó la daga. Tras darle la jarra al camarero.- Bueno bueno... tampoco ha quedado tan mal.

Lau limpió la daga un poco con la manga de su camisa y luego se la tendió a Dingo con una sonrisa finjida.
-No volveré a dejartela -.-U mañana tendras tu propia arma- comentó el invocador
-De acuerdoo xD- exclamó Lau

Tras agradecerle a DdH el gesto, Lau y Dingo subieron las escaleras para llegar a las habitaciones.
//Comentarios//
Dingo: Me ha gustado el post pero ha sido algo violento *toma su daga y la limpia cuidadosamente con la túnica* pobrecita mia, no volverás a salir de mi bolsillo T_T
Lau(Lorena xD): ¬¬ no ha sido para tanto... xD En fin gente... Ahí esta la old lorena... ^^U spero k no sea mucho lio