x Bienvenidos x

Al RPG Mystical Land, ahora con tres años de vida...

¡Gracias a todos, a los que estáis, a los que alguna vez han estado, sois los mejores!

¡Felices tres años! 

x Unirse

x Fan Arts - Fics

 

x Tag Board x


x Historia x

Al alcanzar cierto nivel, en Mystical Land, el juego de moda, los jugadores son absorbidos por el ordenador. En este mundo digital, luchan por sobrevivir día a día. Pronto, reconocen a la causa de sus desgracias: El juego en sí.

Presentándose como un personaje más, que cambia su apariencia según sus deseos, explica a los jugadores que los ha traído a ese mundo sólo para entretenerse...o al menos eso fue todo lo que dijo antes de desaparecer. Casi instantáneamente, los jugadores pasan de una aventura a otra sin descanso. En una de ellas, pierden sus recuerdos, lo único que les aferraba al mundo real.

A la vez que intentan proteger un mundo cada vez más irreal, viejos recuerdos de sus antiguas vidas comienzan a perseguirles...¿Es esto una señal?

¿Se acerca el momento de escapar de la fantasía y volver a la realidad

 

x Créditos x

Idea: Ade_Lee

Brushes:

 Miss M Brushes


 

x Agradecimientos x

x A Bopeep, Fayne, Videl, Shu y Arashi por su inestimable ayuda a una principiante.

x A Dark Lorena por su apoyo constante, y que además ha aportado una gran ayuda en esta versión.

x A Bopeep otra vez, ya es casi tradición pedirle que diseñe una barra separadora. 

x Y en resumen, a todos, por seguir posteando, apoyando y dando ideas después de tanto tiempo ayudando a que esto siga vivo...

¡¡GRACIAS!!
 

 

abril 08, 2006

La posada se había transformado en nuestro centro de reuniones. La verdad, me daba un poco de pena el tabernero. ¿Quizás estábamos abusando de su hospitalidad?
Saeki, Dingo, Bopeep, Martel, Neptune y yo entramos y tomamos asiento junto al resto de los compañeros.
-¿Cómo os ha ido?-preguntó Yaeko.
-¡Genial! ¡Ahora somos parte de los rebeldes!-exclamó Neptune, haciendo el signo de la victoria-Por cierto, ¿has visto mi peinado?No queda nada mal, ¿eh?
Sonreí y me llevé la copa de vino a los labios.
Narramos todo lo ocurrido a nuestros compañeros.
-¿Aún seguís indecisos?-preguntó Dingo, al acabar.
-Así es-sentenció Marcus-.No sirve de nada que insistas, tomaremos nuestra decisión cuando hayamos valorado los pros y contras.
Dingo sólo sonrió misteriosamiente. No volvió a tocar el tema durante el resto de la tarde.

-Aww-gimoteó algo a mis pies...¡Abrusfademsli!.
-¡Abrusfademsli!-exclamé, y cogí al perrito.
-Se llama Comida-dijo Bopeep.
-Se llama Patrás-murmuró Neptune frunciendo el ceño.
Pasamos un largo rato discutiendo sobre el nombre del cachorro. En realidad nos divertían estas discusiones...
Entonces, alguien se levantó de la silla.
-Basta-dijo Saeki, con expresión tensa-.Debemos detener al jefe centauro cuanto antes. No hay tiempo para esto-Todos desviamos la mirada y la sirena suavizó su expresión-.Lo siento...no pretendía ser tan dura con vosotros...Es sólo...mirad lo que han hecho con mi ciudad...¡Quiero acabar con esto cuanto antes!
-Tienes razón-asentí-Nizharu, Dingo, Saeki...debemos partir...esta noche a más tardar, si queremos adelantarnos al grueso del ejército.
Saeki asintió, con los puños apretados.
-De acuerdo-dijo Dingo, y acarició su bastón de invocador.
Nizharu...¡Nizharu no aparecía! Recordaba que nuestro silencioso compñaero fue con nosotros a alistarse pero...¿después?
-¡Nizharu!¿Alguien lo ha visto?-exclamé.
-¡Tenemos que buscarlo!-dijo Bopeep.
Todos se levantaron y comenzaron a mirar en derredor. Cuando Satoru levantó una taza para mirar debajo, Saeki resopló. Bajé la mirada.
-Podréis...¿arreglároslas solos para encontrarle? Nosotros...tenemos que hacer los preparativos...
-A veces las elecciones son duras...-murmuró Dingo.
-No te preocupes, Nayreth-interrumpió Martel-puedo notar a cualquier ser oscuro. Lo encontraremos con rapidez.
-Mucha suerte-les deseé.
Mis compañeros abandonaron con rapidez la posada. Sólo quedaron comigo Saeki y Dingo.
-¿Y el plan es...?-dije.
-Sabemos que el impostor reside al norte, en un castillo. Siendo tan sólo tres, nos sería fácil pasar desapercibidos. Haremos lo de siempre. Entrar disfrazados, acercarnos a ese malvado y acabar con su vida.
-La huida será difícil-objeté. El plan parecía simple y efectivo...pero tal vez demasiado. Podía salir perfectamente o acabar de una manera horrible.
-Yo me ocuparé de la distracción-sentenció Saeki, y señaló sus alas-Soy la que escapará con más rapidez.

Pulimos algunos detalles más del plan, y luego subimos a descansar. De madrugada, bajé al primer pisos. Escuchaba voces y ruidos. Eran mis compañeros.
-¿Lo habéis encontrado?
Marcus depositó una nota en mis manos. Leí.

Compañeros:

Sé que me he alistado a las fuerzas de ese extraño hombre lamado Dedos de Hierro, pero la extraña conversión de Lorena es algo a lo que le doy vueltas sin cesar. He decidido investigar en bibliotecas prohibidas y así encontrar una cura, si es que la hay. Cuando tenga un remedio o descubra que todo está perdido, volveré con vosotros. No os preocupéis por mí.
Me gustaría dedicar unas palabras a cada uno, pero aborrezco las despedidas.

Nizharu.

-Vaya...-musité. De pronto, sonreí-¡Me alegro mucho!
-¿Uh...?-los demás me miraron confusos.
-Nuestro amigo Nizharu investigará. Mientras, nosotros, podemos concentrarnos en luchar. ¡Le deseo la major de las suertes y que vuelva con rapidez!
Mantuve la sonrisa hasta que mis compñaeros dejaron de mirarme. Tenía un fuerte nudo en la garganta...¿Bibliotecas prohibidas? Nizharu, ten cuidado...

Quería volverme a la cama, pero en poco tiempo Saeki, Dingo y yo tendríamos que marcharnos, así que me senté junto a Neptune.
-Neptune-canturreé.
-Nay...-dijo, y desvió mi mirada.
Entonces dije algo que guardaba desde hacía semanas.
-Neptune...¿estás molesta conmigo por algo?
La dríada parapadeó varias veces, y luego exclamó, poniéndose colorada.
-¡No, no!¡Claro que no!¿Por qué dices eso?
-Estás...muy rara últimente...conmigo.
-¡N-no!Claro que no, tontita...Es sólo que...-se atragantó...¿Por qué tantos nervios?-cough...todo lo que ha ocurrido, ya sabes.
-Será eso...-y miré a mis sandalias.
-Escucha, Nayreth...-susurró.
-¿Sí?
-Ten...ten mucho cuidado, por favor...lo que vas a hacer...es...peligroso. Desearía ir pero soy tan torpe que no sería una misión de sigilo...
Reí y abracé a mi amiga con fuerza.
-¡No me pasará nada!

Dos figuras descendía por la escalera. Saeki y Dingo.
-¿Vamos?-dijo Saeki.
-Sí-recogí mi bolsa, que había dejado convenientemente preparada, y me levanté.
-Deberíais reuniros con nosotros en unos cinco días. Irías junto con Dedos de Hierro y el resto del ejército...si aceptáis uniros a él, claro. Me duele obligaros a esto pero...si queréis volver a veros todos tenéis que elegir lo mismo-anunció Dingo.
Abracé a mis compañeros uno por uno mientras nos desaban suerte. Por último, acaricié a Abrusfademsli.
-¡Ahora no tenéis curandera, así que cuidadito!-nos advirtió Bopeep-Si os resfriáis, esperáis cinco días a que vuelva.
Sonreí e hice una reverencia.
-Que el destino os sea favorable hasta que nos encontremos.

Sin más, el joven de cabello blanco, la sirena y yo, nos perdimos en la noche. ¿Por qué tenía la impresión de que debí despedirme de mis compañeros con más efusividad?

//Out// Listo mi post! Estreno el diseño =D xD. Que espero que os guste ^^. Postead, postead, que aún quedáis muchos por decidir. ¡Byes!//Out//