x Bienvenidos x

Al RPG Mystical Land, ahora con tres años de vida...

¡Gracias a todos, a los que estáis, a los que alguna vez han estado, sois los mejores!

¡Felices tres años! 

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x Historia x

Al alcanzar cierto nivel, en Mystical Land, el juego de moda, los jugadores son absorbidos por el ordenador. En este mundo digital, luchan por sobrevivir día a día. Pronto, reconocen a la causa de sus desgracias: El juego en sí.

Presentándose como un personaje más, que cambia su apariencia según sus deseos, explica a los jugadores que los ha traído a ese mundo sólo para entretenerse...o al menos eso fue todo lo que dijo antes de desaparecer. Casi instantáneamente, los jugadores pasan de una aventura a otra sin descanso. En una de ellas, pierden sus recuerdos, lo único que les aferraba al mundo real.

A la vez que intentan proteger un mundo cada vez más irreal, viejos recuerdos de sus antiguas vidas comienzan a perseguirles...¿Es esto una señal?

¿Se acerca el momento de escapar de la fantasía y volver a la realidad

 

x Créditos x

Idea: Ade_Lee

Brushes:

 Miss M Brushes


 

x Agradecimientos x

x A Bopeep, Fayne, Videl, Shu y Arashi por su inestimable ayuda a una principiante.

x A Dark Lorena por su apoyo constante, y que además ha aportado una gran ayuda en esta versión.

x A Bopeep otra vez, ya es casi tradición pedirle que diseñe una barra separadora. 

x Y en resumen, a todos, por seguir posteando, apoyando y dando ideas después de tanto tiempo ayudando a que esto siga vivo...

¡¡GRACIAS!!
 

 

mayo 05, 2006

Nos reunimos alrededor de Dedos de Hierro, una vez finalizada la batalla. Eché un rápido vistazo a mis compañeros. Salvo pequeños rasguños que Bopeep miraba con expresión severa, dispuesta a curarlos en un instante, todos estábamos bien. No...Martel...Martel estaba demasiado pálida.
La había escuchado gritar su Magnus Exorcismus, pero esperaba que sólo fuese para defenderse. Supuestamente, Bopeep, Lau y ella debían quedarse en la retaguardia...Aunque dudo que lo hicieran.
-Fantástico, como siempre-nos felicitó DdH con una gran sonrisa-.Los demonios tiemblan a nuestro paso...¡Auch!-observó a Vratia mientras se sujetaba un tobillo tras recibir una patada en la espinilla por parte de ella.
-EJEM-carraspeó la enana.
-Ah, sí, sí, vosotros también, muchachos, perdonad.-dijo a los demás guerreros-.Supongo que me he entusiasmado demasiado.
Un anciano se acercó y sujetó la manga de DdH.
-Gracias, joven señor-dijo-.Soy el jefe de esta pequeña aldea, y os daremos toda la ayuda posible, ya sea en hombres o en provisiones.
Dedos de Hierro sonrió de oreja a oreja, le pasó un brazo por encima del hombro al jefe de la aldea y se marchó con él, mientras le hablaba sin parar.
-Sí, y un par de bailarinas no nos vendrían mal...-fue lo último que le escuchamos decir.
Saeki resopló.
-¿Quién se cree qué es?
-No te preocupes-contestó Dingo con una sonrisa-.Intenta hacerse el gracioso porque siempre ha odiado a esos militares silenciosos y de mirada fría.
-No sé, no sé-murmuró Neptune, poco convencida.
Sonreí ligeramente. Después, me giré hacia Martel. Bopeep también la observaba con preocupación.
-¿Martel?
-¿Sí?-contestó con voz apenas audible.
-¿Te encuentras bien?
-Sí.-estaba cada vez más pálida, con la mirada fija en un punto a lo lejos.
-Será mejor que...que me acompañes, Martel-susurró Bopeep-.Pareces cansada. Ven, intentaré ayudarte-la llevó del brazo junto a los heridos. La ángel se dejó arrastrar por la curandera como si fuese una muñeca de trapo...No pude evitar sentir un escalofrío. Tragué saliva y las seguí, pero apenas había dado dos pasos, algo se cruzó en mi camino, choqué con ello y caí al suelo.
-Aw...-gemí.
-Oh-oh...eh...yo...¡perdón!-tartamudeó un joven. Él también estaba en el suelo. Nos levantamos a duras penas.
Le observé. Era un muchacho larguirucho, con el cabello de color pajizo cayéndole sobre los hombros y unas grandes gafas que, en ese momento, no paraban de resbalársele hasta la punta de la nariz. Sin embargo, sus ropas eran bastante elegantes.
-Ehm...¿e-estáis bien?
Me di cuenta de que no había dicho nada desde la caída, así que sonreí.
-Estoy bien, no te preocupes-respondí.
El muchacho volvió a ajustarse las gafas y comenzó a escrutarme con detenimiento.
-¿E-eres del grupo que lucha por mi...digo por Dedos de Hierro?
-Euh...supongo.
-¿ESE grupo?
-Sí, eso creo...
De pronto, el jovenzuelo perdió toda su timidez. Me agarró una mano y mirándome directamente a los ojos preguntó:
-¿Cómo te llamas?¿Cuál es tu raza?¿De dónde vienes?¿A cuántos has matado?¿O salvado?¿Especialidades?¿Armas?¿Gustos?¿Fecha de nacimiento?¿Horóscopo?¿Misión?¿Animal de compañía?
Le miré boquiabierta. Parpadeé varias veces. ¿Pero...qué...?
-¡Hey! ¡Deja a Nay en paz!-gritó Neptune, que vino a salvarme (a tiempo) del preguntón. Le hizo soltarme la mano, pero con esto sólo consiguio que el joven le preguntase lo mismo a ella.
Entonces, alguien me tiró del vestido, llamándome.
-Dedos de Hierro nos llama, Nayreth-me informó Lau, y miró al joven-.A ti también, Irwin.

Asentimos y todos excepto Bopeep y Martel nos dirigimos al gran carruaje donde habitaba DdH. Nos miró ligeramente avergonzado, así que supuse que iba a pedirnos algo.
-Tengo...algo que pediros.
Si es que tenía que haber sido adivina...
Irwin corrió hasta refugiarse tras el militar. Tenían algo en común, quizás la misma mirada.
-¿Qué será?-preguntó Lau.
-Bueno, veréis...-carraspeó-.Necesito que cuideis de mi primo Irwin por mí.
Palidecimos. Enrojecimos. Algunos nos pusimos de un adorable tono ciruela.
-¿TE CREES QUE SOMOS NIÑERAS O QUÉ?
-Ia, ia-murmuró Vratia, saliendo tras un pequeño escritorio-.Io te dije que iban a enfurrecerrse.
-Ejejejeje-rió nerviosamente el muchachito, al que identifiqué como Irwin.
DdH suspiró.
-Escuchad...no os molestará, ¿de acuerdo? Pero yo no puedo protegerle, sabéis que salgo a luchar junto con las tropas. Prefiero que esté con un grupo fuerte, como el vuestro, así, si a mi me pasase algo...
-Dios bendito, Dedos de Hierro, ¿te has vuelto loco?-exclamó Dingo-¿Por qué no lo dejaste en el pueblo con su madre? Sabes que a el lo que mejor se le da es la historia, y esto aquí no nos sirve de...
-Briseia ha muerto, Dingo-murmuró DdH.
-¿Qué?-dijo el invocador, abriendo los ojos de par en par-.Tu hermana...no puede ser...¿cuándo?
-En el primer ataque de los demonios-el soldado flaqueó por un momento, y pareció que iba a derrumbarse.
Vi la cara de frustración y pena de Irwin, y de como el pobre contenía las lágrimas.
-Lo siento...Dedos de Hierro...maldita sea, ¿por qué no lo dijiste?-Dingo se acercó para ponerle una mano en el hombro a su amigo, pero éste se la retiró bruscamente.
-Es mi única familia. Os ruego que lo cuidéis-luego, mostró una enorme sonrisa que nos sorprendió a todos-.Para que te quejes de tu tío, ¿eh Irwincito? Con tantas mujeres ataractivas en ese grupo...Jejeje...

Lau resopló enfadada, y Dingo fue el único que rió, realmente.
-Ejejeje-rió de nuevo Irwin.

Abandonamos la tienda, con un nuevo compañero.
-Bueeeeno...-comenzó Saeki-dinos, Irwin, ¿qué se te da bien?
-¿A mí?-el joven se sonrojó-Pues se me da bien...contar las hazañas...escribir...ya sabes...
-¿Historiador?
El joven asintió, complacido.

//Out// Post de presentación de un NPC! xD El amigo Irwin me servirá para resumir la historia, ya veréis ^^. El próximo puede poner que vamos de camino al castillo si quiere.
Otra cosa importante: Me han llegado quejas de que la historia lía o no se entiende bien. ^^U bueno...os habréis fijado que en mis posts lo que mas hago es enlazar los de los demás...en vez de hablar de mi personaje T_TU. Yo entiendo la historia, pero por respeto a los posteadores que se quejan intentarmos:
-Postear con más claridad: no hace falta que el post sea muy largo, ya sabéis, sólo que esté bien.
-Leer los posts con más atención: no todo iba a ser a la hora de postear ^^U estoy segura de que si leemos con un poco más de atención los que no entienden podrán hacerlo mejor.
Animo, que me encanta como quedan los posts! ^^ Seguid así! //Out//