x Bienvenidos x

Al RPG Mystical Land, ahora con tres años de vida...

¡Gracias a todos, a los que estáis, a los que alguna vez han estado, sois los mejores!

¡Felices tres años! 

x Unirse

x Fan Arts - Fics

 

x Tag Board x


x Historia x

Al alcanzar cierto nivel, en Mystical Land, el juego de moda, los jugadores son absorbidos por el ordenador. En este mundo digital, luchan por sobrevivir día a día. Pronto, reconocen a la causa de sus desgracias: El juego en sí.

Presentándose como un personaje más, que cambia su apariencia según sus deseos, explica a los jugadores que los ha traído a ese mundo sólo para entretenerse...o al menos eso fue todo lo que dijo antes de desaparecer. Casi instantáneamente, los jugadores pasan de una aventura a otra sin descanso. En una de ellas, pierden sus recuerdos, lo único que les aferraba al mundo real.

A la vez que intentan proteger un mundo cada vez más irreal, viejos recuerdos de sus antiguas vidas comienzan a perseguirles...¿Es esto una señal?

¿Se acerca el momento de escapar de la fantasía y volver a la realidad

 

x Créditos x

Idea: Ade_Lee

Brushes:

 Miss M Brushes


 

x Agradecimientos x

x A Bopeep, Fayne, Videl, Shu y Arashi por su inestimable ayuda a una principiante.

x A Dark Lorena por su apoyo constante, y que además ha aportado una gran ayuda en esta versión.

x A Bopeep otra vez, ya es casi tradición pedirle que diseñe una barra separadora. 

x Y en resumen, a todos, por seguir posteando, apoyando y dando ideas después de tanto tiempo ayudando a que esto siga vivo...

¡¡GRACIAS!!
 

 

junio 26, 2006

[Desde el punto de vista de Lau]

Habíamos llegado a un nuevo pueblo, lleno de bichos... A mi la verdad es que no me desagradaban así que podía mantenerme tranquila durante buen rato. Al llegar, no se como, me... ¿"perdi"?... Sí, aunque me duela decirlo... así fue. Pero al poco Neptune se me acercó, olía bastante a alcohol... Y tras darme vueltas como un trompo y yo ordenarle que me soltase... se marchó haciendose la enfadada.
Continué mi camino, poco después la vi besando a Nayreth y como luego se escabulló corriendo. Nayreth quedó media paralizada, pero no vi muy bien su reacción porque justo en ese momento vi pasar a Martel. ¡A ella era a quien buscaba! Tendría que hablar más tarde con Nayreth... No podía hacerlo como lorena... pero quizá una cria sirviese también para ayudar. De todas formas, yo sabía que algo así ocurriría(pues sabía que a Neptune le gustaba Nayreth)... Lo que no me imaginaba era que sucediera de forma tan brusca...
-¡¡Martel!!-Exclamé, para llamar su atención.- ¡¡Tienes una tarea pendiente!!

Martel se dio la media vuelta sobre sus talones y esbozo una sonrisa ironica
-Vaya, creía que lo habias olvidado. Pues bien, que mas da, empezemos con este martirio -dijo alzandose de hombros
-Cuando quieras.-respondí poniendo el mismo gesto irónico.- Empecemos ahora, enseñame porqué se considera que los ángeles guerreros sois buenos luchadores.
- Bueno, vale. pero hagamoslo aparatado de los demas, ¿te parece? no quiero que me vean socializando contigo-y dicho esto sacó la lengua. ¿pero que le pasaba a esta tipa? cada dia se ponia mas infantil

Refunfuñé ligeramente por su comportamiento y luego caminamos adentrandonos en el bosque cercano a la cuidad de Yale. De pronto Martel se detuvo en un claro.
- Bueno... esta bien -conteste
- Aja... empezemos...
- Por mi vale...
- Por mi tambien
- bueno ya, vamos a empezar de una vez o no??? -le espete en la cara a Martel, quien empezo a reirse, pero rapidamente se tapo la boca
- Je, je... Ejem... bueno, ya vale
-¿Se puede saber qué demonios te pasa?-Gruñí, tras eso me preparé para atacarla- ¡Para ser un angel guerrero soso y aburrido, no paras de reirte como una cría pequeña!
- Ay, tu callate enana -grito mientras sostenia con fuerza su baculo en forma de cruz- Eres tan amargada, justo como.... -Martel cerro la boca de golpe- Bueno ya... atacame!

Justo como... ¿Justo como quién? Fruncí el ceño, desde que Martel llegó... Jamás nos llevamos bien. Pero estaba claro que no era solo por nuestras razas... también era por nuestras personalidades. Porque ahora que ella... supuestamente creía que yo era humana, continuabamos tratandonos mal. E incluso peor que antes... Pero ahora la necesitaba, debía de dejar "las peleas" para otro momento. Me preparé para atacarla, pero... mi cuerpo falló. Justo cuando estuve apunto de sujetarla por el cuello se me..."escapó". Yo ahora era demasiado lenta... Seguramente aquel cuerpo, en un pasado, hubo estado muy enfermo.
- Muy lenta! -exclamo cruzandose de brazos- ¿pero que se puede esperara de una niñita como tu?

Yo la mire desafiante, Martel me sostuvo la mirada
-Ademas.... -se acerco poco a poco hasta que quedo frente a mi- Tienes los brazos muy delgados... Oye... estas comiendo bien?
- ¿Eh? -la mire impresionada, ¡porque me habia hecho esa pregunta? su voz y expresion parecian preocupadas realmente.
- Mirate, toda tu estas en los huesos... y ademas... -esta vez Martel acerco su rostro al mio, casi juntando su nariz con la mia- Mirate... estas muy palida...
- ¿Me estas criticando? Yo que pensaba que veniamos a entrenar, no a socializar!
- Ja! Olvidalo, yo te estaba preguntando porque de verdad me preocu.... -martel desvio la mirada- de verdad si eres una cria malcriada! eso! y ademas lenta! La verdad es que no puedo entrenarte con un cuerpo tan debil. Primero deberias comer bien
-¡No tengo tiempo para esas estupideces, Martel!-exclamé, luego fruncí el ceño más calmada.- enseñame a luchar como un angel guerrero.
- Umm.... no tienes armas.
- ¿y? -pregunte
- Necesitas una
-Realmente tengo un arco y un puñal muy pequeño, casi ni sirve. Con el arco me defiendo pero... quiero pelear bien frente a frente
- dejame verlos -martel me extendio el brazo y le mostre mis penosas armas

las inspecciono con cuidado y despues las arrojo al suelo... ¡Eran pésimas, pero eran mias!
-Oye! Son mias!-exclamé
- Inutiles, no sirven. Vayamos a la cuidad a comprarte un arma de verdad -dijo y comenzo a caminar de regreso a Yale

¿Estaba hablando en serio? La segui y llegamos de nuevo a la cuidad. Preguntando a los pocos habitantes que habia, encontramos una armeria cerca de la plaza de Yale. Estaba bastante descuidada por fuera... y por dentro. los estantes estaban casi vacios y todo lleno de polvo
- Venimos por una espada -Martel se planto frente al mostrador; pero tuvo que pararse de puntas porque era muy alto
- ¿Que? Pero si ustedes son solo unas niñas! ahahahaha, largense de aqui mocosas y...
- Dije que queremos un arma!!!!!!!!!!!!!! -grito tan fuerte que el encargado tuvo que taparse los oidos
- Vale, vale pero no grites... A ver, escoge una. Pero mas te vale cria que tengas dinero, porque...
- Si, si tengo. Usted solo muestreme las armas ahora mismo!
-Está bien, está bien...-asintió el hombre mientras iba a buscarlas con pereza. Poco después trajo diez espadas.
-Están bastante descuidadas.-mascullé, tras eso salté, me sujeté del mostrador y me subí hasta poder verlas bien.- Pero sirven para matar demonios. Estan creadas para eso.
- Bien -Martel se cruzo de brazos. Parecia que era su nueva posicion favorita- Entonces escoge una
-Realmente...-susurré, luego me silencié mientras miraba aquellas espadas. ¿Cual sería la idónea para matar mi cuerpo.- ... Está.-tras eso, señalé una cuyo mango era de color dorado con detalles en azul.
-¡Muy buena elección!-exclamó el tendero.- Perteneció a una familia de paladines... Según dicen, la ultima propietaria se vió obligada a tener una hija demonio.... Pero la espada era de las mejores de la época.
-Ya lo sé, charlatán.-respondí, tras eso volví al suelo.
- Um... -Martel miro fijamente la espada- ¿Cuanto vale?
-1000 monedas de oro.-dijo el hombre, tan alegremente. ¡PERO ERA MUCHO DINERO! Aunque realmente aquella espada lo merecía. Estuve buscandola durante toda mi juventud. Y ahora... la encuentro allì.
- Ejem... ¿cuanto dijo? -la voz de martel era casi sin poder creerselo.
- 1000 monedas de oro -repitió el hombre
- Ejem... vale

¿¡Qué!? Martel tenia ese dinero???? Para mi sopresa saco de su habito de monja una bolsita.
-¿Cómo que vale?-le pregunté a martel, tras eso miré la bolsa.- No irás a...
- Ay tu callate -dijo sin voltear a verme ¡Pero que insolente!- tenga, ahi esta, con eso alcanza o no? -sacudio la bolsita y dejo caer una enorme roca... de oro!
- Ohhhh!!!!!! claro señorita es suficiente... oh.... -el rostro del hombre estaba iluminado de la alegria
- Bueno pues ya deme la maldita espada
- Enseguida señorita


Salimos de tienda y yo con esa majestuosa espada entre los brazos; no podia creerlo. martel no habia dicho no una sola palabra.
-Esto...-mascullé mientras miraba la espada.¡que feliz soy!.- gra... ¿gracias?

Martel se detuvo de repente.
- Me debes.... 1000 monedas de oro. Y mas vale que me las pagues

Y siguio caminando. Sonreí ligeramente, claro que se las iba a pagar. Yo no solía gorronear a la gente... Siempre pago mis deudas.
-Claro.-asentí, tras eso continué caminando yo también.- Martel, Tú quieres eliminar a lorena. ¿verdad?
- Asi es. Y tu tambien supongo... Eso es algo que tenemos en comun. Es bueno que las personas tengan algo en comun -y volteo la cara para sonreirme. Un momento... ¿Martel me sonrio?
-... Eso dicen.-respondí, aún incrédula de el hecho de que me hubiese sonreido. Cuando me di cuenta estabamos en el mismo lugar de entrenamiento de antes.- No soy una alumna insolente. Así pues... Aquí estoy para aprender.
- Bien dicho. Ahora saca la espada, veamos como la manejas

Cuando ya hube tenido la espada en mis manos la miré ligeramente. Aquella espada para mi fue lo más importante en mi juventud. Pero luego fue pasando el tiempo y tuve que olvidarme de ella. No obstante allí estaba, en mis manos... Había perdido la armadura de mi familia, pero no la espada... menos mal...
-¡Vamos allá, Martel!-Exclamé. Estaba tan llena de felicidad y tan motivada que ahora era más rápida. Por ello, tomé casi por sorpresa a Martel. No obstante, fue capaz de esquivarme.
- No, no, no! Asi no! Mira, lo que te hace falta es velocidad! y... fuerza en esas piernas y brazos debiluchos! Entonces lo que tienes que hacer es aprovechar tus cuerpo. Mira, eres delgada, asi que tienes mas facilidad para moverte... Ay, ya me canse de explicarte, mejor a la accion!-Martel saco su baculo y comenzo a dar estocadas contra mi, como si estuviera manejando una espada, yo recibia muchisimos golpes.
- Eh, para! detente!
- No! -grito- y continuo con sus ataques- Utiliza la maldita espada como escudo! Anda!
-¡¡Gr!!-gruñí, poco a poco fui capaz de defenderme. Pero en un descuido me clavó contra un árbol.- Mierda...
- Esto va a ser dificil.... -suspiro y dio unos pasos atras, dejandome espacio para liberarme


Me desclavé como pude y luego sujeté la espada con ambos brazos. No me reconocía, era una completa inútil. De pronto me pareció oir una risa... Venía de mi cabeza. Sonaba como esa que ahora se hacía pasar por mi... Reía continuadamente... se reía de mi. Abrí los ojos con tanta fuerza que seguramente aparentaba ser una demente, sin más, cargué contra Martel. Un golpe tras otro, ella era capaz de esquivarlo. Y poco después veía como comenzaba yo a defenderme... Y aquella risa continuaba en mi cabeza.
-basta...-susurré, tras eso comencé a luchar. De repente era más rápida... atacaba con más fuerza. ¡Por un instante me sentí yo!


Di precisas estocadas en contra del cuerpo de Martel, ella como podia se defendia; sin embargo pude golpearla en repetidas ocaciones. Martel me miraba sorprendida.
De pronto, no me di cuenta y la arrinconé contra un árbol. Yo apenas sabía lo que hacía, simplemente oía esas... Alcé la espada y justo cuando iba a dar la estocada final mi espada quedó unos milimetros sobre la cabeza de martel. Negué con la cabeza y retrocedí, Martel me miraba aún con terror en los ojos.
-Lo la... lo lamento... martel...-susurré, tras eso dejé caer la espada al suelo.

Martel no dejaba de mirarme ¿Que me habia pasado?....
- Oye... eh... estas bien?... Yo no q-queria....-pregunté preocupada.


Martel parecio salir de su trance y parpadeo un par de veces
- Eh... si... -murmuro.-Creo que hemos terminado por hoy -se acomodo el cabello y se fue en direccion a Yale
-perdona...-mascullé, tras eso me dejé caer hacia atrás hasta quedar recostada en el suelo.- gr...

Martel de pronto giro sobre sus talones y extendio su mano.
- Vamonos juntas; se esta haciendo de noche....
-¿uh? ¿me diriges la palabra?-pregunté, mientras me sentaba en el suelo.
-aún me debes 1000 monedas. ¿Cómo crees que voy a dejar te hablarte?-me preguntó Martel, tras eso me ayudó a levantarme.
-Oh, claro...-asentí mientras arqueaba la ceja y sujetaba mi espada con la mano derecha.- vamos...
//comentario//: post by Martel and Lorena!!! xD