x Bienvenidos x

Al RPG Mystical Land, ahora con tres años de vida...

¡Gracias a todos, a los que estáis, a los que alguna vez han estado, sois los mejores!

¡Felices tres años! 

x Unirse

x Fan Arts - Fics

 

x Tag Board x


x Historia x

Al alcanzar cierto nivel, en Mystical Land, el juego de moda, los jugadores son absorbidos por el ordenador. En este mundo digital, luchan por sobrevivir día a día. Pronto, reconocen a la causa de sus desgracias: El juego en sí.

Presentándose como un personaje más, que cambia su apariencia según sus deseos, explica a los jugadores que los ha traído a ese mundo sólo para entretenerse...o al menos eso fue todo lo que dijo antes de desaparecer. Casi instantáneamente, los jugadores pasan de una aventura a otra sin descanso. En una de ellas, pierden sus recuerdos, lo único que les aferraba al mundo real.

A la vez que intentan proteger un mundo cada vez más irreal, viejos recuerdos de sus antiguas vidas comienzan a perseguirles...¿Es esto una señal?

¿Se acerca el momento de escapar de la fantasía y volver a la realidad

 

x Créditos x

Idea: Ade_Lee

Brushes:

 Miss M Brushes


 

x Agradecimientos x

x A Bopeep, Fayne, Videl, Shu y Arashi por su inestimable ayuda a una principiante.

x A Dark Lorena por su apoyo constante, y que además ha aportado una gran ayuda en esta versión.

x A Bopeep otra vez, ya es casi tradición pedirle que diseñe una barra separadora. 

x Y en resumen, a todos, por seguir posteando, apoyando y dando ideas después de tanto tiempo ayudando a que esto siga vivo...

¡¡GRACIAS!!
 

 

junio 16, 2006

Respiré hondo, obligándome a tranquilizarme. Últimamente mi humor era tan cambiante como el pelo y la piel de Neptune. Tan pronto me sentía alegre por la fiesta y el baile, como triste al recordar a Lorena, animada de nuevo gracias al consuelo de Saeki o ahora irritada por las palabras de Lau. Discutía con ella...olvidándome completemante de que tan sçolo era una niña. ¿Cómo no hacerlo, si hablaba como una adulta?
Me separé de la barandilla con brusquedad.
-Buens noches, chicas-dije secamente, y me di la vuelta para marcharme.
-Ay, Nay, Nay...-escuhé susurrar a Lau, casi con tono condescendiente.
Apreté los dientes, en silencio. La fiesta había terminado para mí. Avancé por los pasillos en busca de las habitaciones. Recordé que teníamos una sala sólo para las chicas del grupo, y me guié hacia allí como pude. Por el camino, me encontré a Martel y a Bopeep.
-Temo que ya es hora de dormir-dije, tomándo a cada una de una mano-.¿Qué hacéis paseando por el castillo a estas horas?
-Bueno...no encontrábamos el dormitorio-dijo el pequeño ángel. Parecía preocupada, aunque no por el haberse extraviado.
-Quiero dormir...ya-suspiró Bopeep, y dio un gran bostezo.
Sonreí y las guié hasta el salón. Habían varios catres separados cada uno por un banquito y una palangana de agua sobre éste.
-Bueno, Bopeep, ahora estás a salvo. ¡Qué descanses!-exclamó Martel, y se encaminó hacia la puerta.
Se activó un resorte en mí y salté hacia la pequeña. Aunque caí al suelo, me deslicé hasta agarrarla de un tobillo.
-¡Nya! Nayreth, pero qué...
-¿Piensas que voy a dejarte ir por ahí a estas horas, en una fiesta con cientos de soldados borrachos? Ni hablar. ¡A la cama!
-No tengo...-Martel no pudo evitar un bostezo-¡sueño!-frunció el ceño-.Bueno, lo hago por no afrentarte delante de Bop, pero que sepas...-ahogó el resto de sus comentarios al lavarse la cara en una de las palanganas.
Me dirigí hacia la semi-elfa, que se había lanzado sobre el catre sin quitarse los zapatos y sin siquiera lavarse tras las orejas. La desperté, y entre quejidos, se lavó y volvió a acostarse.
-Algo ha puesto de mal humor a Nay...-masculló.
-Sí...-afirmó Martel metiéndose en su catre un brinco.
Chasqueé, disgustada, para darles a entender que había oído. Me concentré en mi propia palangana de agua. Nayreth, no puedes dejar que los sentimientos te afecten así...¡Eres una elfa! ¡Serénate, o tu hermanos y hermanas no te reconocerán cuando vuelvas a tu pueblo, con semejante carácter, me dije, mientras me lavaba con cuidado las manos y la cara. Me dejé caer sobre mi cama y miré a las dos niñas. Dormían apaciblemente. Viéndolas así...viéndolas así mis dudas sobre si debería oponerme a que participen en la guerra vuelven con fuerza. Les queda tanto por vivir...ahora deberían estar jugando y aprendiendo...en cambio...son soldados.

Oí ruido y me incorporé, abriendo los ojos con dificultad por la claridad que entraba a raudales desde los ventanales. ¡Ya era de día! El resto de las chicas se preparaba para continuar el viaje, y yo hice lo mismo. Al salir, vimos a Dingo, y a las afueras nos encontramos con Dedos de Hierro, Vratia, y el resto del ejército. Los dos primeros observaban el tesoro que habíamos encontrado hacía unos días con ojos brillantes. Alguna que otra vez, saltaban de alegría.
-Imagina todo lo que podremos compar con esto-gritaba de emoción DdH. -¡Seremos imparables!
-¡Que tiemblen esos estúpidos demonios!-reía Vratia.
No obstante, algunos de los demonios que también estaban en nuestro ejército protestaron.
-Quierro decirr, que teimblen los demonios enemigos-se corrigió rápidamente.
-Amigo-Dingo se acercó a Dedos de Hierro-.El castillo sigue en pie y en perfectas condiciones...¿No crees que los enemigos podrán habitarlo de nuevo, en cuanto nos demos la vuelta?
DdH le respondió con una sonrisa de oreja a oreja.
-Graaate-canturreó.
-Mi nombre no tiene una cadencia musical, así que no lo canturrees...líder-siseó Grate, acercándose enfundado en todos sus ropajes.
-Bah, mago cascarrabias-replicó Dedos de Hierro, agitando una mano como para quitarle importancia.
Entonces, de esos ropajes salió un ruido parecido a un rugido de un animal de considerables medidas. Sonó algo así como ghssssss. La mayoría de nosotros palidecimos, si no lo miramos con los ojos como platos.
-Bueno, apartad de una vez-dijo. Dimos unos pasos hacia atrás y lo observamos. De entre sus ropas sacó un objeto esférico, parecía una bola para hacer adivinaciones. Se la acercó al rostro, y tras susurrar unas palabras, la hizo rodar hasta que tocase las paredes del castillo.
-Ah, se me olvidaba, ¿no quedará alguien dentro, verdad?-dijo en el último momento.
Sin darnos tiempo a contestar, el edificio emitió un brillo cegador que nos hizo apartar la vista. Cuando pudimos mirar hacia allí de nuevo...¡era como si nunca se hubiese construído! Había tierra estéril, como si se hubiese preparado para construir encima...pero la estructura había desaparecido. En su lugar, sólo quedaba la bola, que volvió botando hasta su dueño, como si se tratase de un perrito fiel. Éste la recogió y la ocultó de nuestra vista en unos segundos.
-¿Ha absorbido la bola el castillo, sire?-preguntó un curioso Irwin, pluma en mano-¿Podría decirnos más cosas de este artefacto?
-GRRR-fue la respuesta de Grate a la cara del chico, antes de alejarse y perderse entre los demás hombres.
El pobrecillo muchacho se quedó allí, pálido como la cera.
-Ea, ea. Ya te acostumbraras al cascarrabias-le dijo su tío palmeándole el hombro-¡Ahora, en marcha!
Antes de que acabase la mañana nos habíamos alejado de esa zona y nos dirgíamos hacia otro pueblo, que nos acercaba cada vez más a nuestra meta; el castillo real.

//Out// Señores, que iba a durarnos la fiesta más que la guerra! xD (ojalá xD). Nep, íbamos a postear juntas, pero casi ni te he visto y ya nos habíamos tardado mucho, así que ya postearemos juntas cuando acaben las clases y no haya nada que hacer ^^. ¡Espero que la mayoría ya hayáis terminado y que tengáis mucha suerte con las notas! //Out//