Todos miraron a Dingo con curiosidad, el cual al poco agachó la cabeza notando las miradas. Tiempo después, todos estaban hablando entre sí, mientras se preguntaban por el estado de salud de Yaeko y Satoru ¿Estarian bien? Realmente esperaba que sí.
Lau: Oye Dingo.-dijo mientras se acercaba, el muchacho se encontraba solo.
Dingo: Dime - levantó la cabeza, se encontraba en ese momento observando su bastón y las anillas que de este colgaba.
Lau: Verás, yo.. Quería hablarte de algo..-mira a su alrededor, para asegurarse de que nadie escuchaba.
Dingo: Desembucha
Lau suspiró luego aparentó estar recordando algo
Lau: Cuando..-intentando recordar las palabras de Nayreth.- Un alma pasa a un cuerpo, normalmente también con alma. El primer ente desplaza al segundo, lo elimina. A veces puede darse el caso de que, si el segundo alma es lo suficientemente fuerte, desplace a su vez a otro alma, esta última de forma involuntaria.. Eso.. Puede ocurrir. ¿No?
Dingo: Digamos que sí, es como una batalla de almas pero normalmente el alma mas fuerte se queda con el cuerpo y la derrotada desaparece en el aire o si tiene una voluntad muy grande de vivir consigue habitar otro cuerpo, y asi continuaría el ciclo como un circulo sin salida.
Lau: Y la derrotada... ¿Cómo puede recupear su cuerpo, si ya se metió en otro sin querer?
Dingo: Pues - se rascó la barbilla, pensativo, aunque el invocador careciera de barba - lo primero y fundamental seria dejar al primer alma, la ocpante del cuerpo, en un estado total de debilidad.
Lau: Dejar débil a ese alma quita cuerpos?-preguntó Lau, luego parpadeó un par de veces.- Pero eso...
Dingo: Con solo darle batalla al cuerpo y dejarlo sin fuerzas el alma automáticamente se debilita
Lau: ... ¿Qué más hay que hacer?
Dingo: Pues luego mientras el alma original sostiene al cuerpo y alma debilitados un invocador como yo - levantó la cabeza en señal de importancia - realiza el hechizo, recitando las palabras adecuadas. Solamente falta una cosa y es identificar el estíritu invasor, cosa que no domino a la perfección
Lau: El proceso implica a mucha gente...-masculló, sin darse cuenta que lo decía en voz alta.
Dingo: Con solo el alma original, el invocador y algun guerrero poderoso podemos hacer lo que pides.
Lau: ... ¿Y no hay manera con la que solamente tengan que verse involucrados El Alma invasora y la verdadera propietaria del cuerpo?
Dingo: No, solo y únicamente el proceso que te he relatado es el adecuado - dibujo una expresión seria - sino el cuerpo o cualquiera de las almas podría salir seriamente perjudicada.
En el rostro de Lau apareció una mueca preocupada, cansada y decepcionada. Tipica de las personas cuando tienen "poblemas graves". Al poco,la niña miró al invocador y sonrió de forma fingida.
Lau: Gracias por la información, ha sido muy instructivo.
Dingo: de nada...
La chica se alejo caminando hacia la posada mientras el invocador continuaba contemplando el paisaje
Dingo: de nada, alma errante...
-Hasta aquí hecho con Dingoo-
Lau se introdujo en la posada, mientras que los demás continuaban hablando ella se fue hacia un rincón y se sentó a solas. Necesitaba varias personas para.... "volver a ser ella"... Pero no tenía derecho ninguno a meterles en sus asuntos. ¿A caso esa maldita extraña, la cual muy bien no sabía de donde había salido, se saldría con la suya? Todo indicaba que sí... Cuando ya estaba completamente desanimada y se sentía como una cría pequeña de verdad, un muchacho entró en el lugar. Por su apariencia era un mensajero, lo cual confirmó al decir.
Mensajero: Busco a la niña de nombre Lau. -tras eso, miró a su alrededor.
Los que allí se encontraban, al menos los que conocían a la cría, la miraron directamente. Ella simplemente alzó la mano en señal de que era ella a quien buscaba. El muchacho se acercó, le entregó un papel y tras eso se marchó sin decir nada más. Lau notó como los ojos curiosos de los demás se clavaban en ella, así que se levantó y fue hacia el pasillo de las habitaciones. Por el camino, fue abriendo lentamente el papel... Era una carta.
"Querida y dulce Lau" Así empezaba la carta... sonaba con tanta burla que se detuvo en medio del pasillo.
"Supongo que sabrás quien soy... Sí, soy LORENA... Aunque desde tu punto de vista no está tan clara mi identidad... Realmente eres perserverante... Pero eso te ha hecho recibir una gran y poderosa lección. ¿Por qué no pudiste desaparecer? Porque quizá aún mereces sufrir más todavia... ¿Cómo te sentó el hecho de ver que todos ahora te odiaban? Mal supongo, el odio con el que me miras lo demuestra... Pero creeme, yo te odio más... Porque tú me quitaste lo más preciado que pude tener... Que es una vida... ¡¡Me encerraste maldita estúpida!! Seguramente aún no sabrás quien soy... Y supongo que nunca lo sabrás. No eres lo suficientemente lista para ello...
Ahora, volvamos a ese grupo de estúpidos al que tu llamabas... "amigos". ¿Cuantas veces te dijo tu padre que tú nunca tendrías amigos? ¡ERES DE ESE TIPO DE CRIATURAS QUE NUNCA LOS TENDRÁ! Idiota, idiota... ¡Ellos siempre te perjudicaron, te hicieron débil! Y tú en ese grupo siempre fuiste una extraña... Un lastre... una idiota... Una tiparraca seria y antipática a la que nadie tragaba... Y ahora que pueden "odiarte con libertad"... Lo hacen. ¿Ves lo que sienten ellos hacia Lorena? Pues eso era lo que sentían en un principio hacia tí. El recuerdo de tu madre siempre te hizo mucho mal... ¿A caso pensabas que te iban a querer como la querían a ella? ¿O pensabas también que ella te quiso alguna vez? Para ella fuiste solamente una maldición... Una carga que le puso sobre sus hombros tu padre. Nunca has aceptado lo que eres realmente, por eso te repugno.
Rindete... Acepta que eres ahora Lau. Olvidate de tu cuerpo e intenta ganar su simpatía siendo una cría...(aunque seguramente continuarás comportandote como una demonio orgullosa, jeje) Olvidate de la idea de volver a ser Lorena y resignate a ser una débil cria de aspecto lastimero... ¡Aunque lo cierto es que vas a morir de todas formas! Luches o no... Iré a por tí. Te odio demasiado como para dejarte viva... No obstante no voy a matarte YA... Aun queda mucho tiempo, si quieres, aprovechalo haciendote amiga de ellos(cosa imposible por otro lado)... o desaprovechalo buscando la forma de destruirme. Cosa, que te aseguro, no vas a poder conseguir en toda tu existencia. Porque... ¿Cómo va a vencer una enana como tú a una adulta como yo? Da que pensar... ¿Eh? Porque siempre podrías meter a tus "amiguitos en medio"... pero... ¿Y si mueren por tu culpa? ¿Y si por tu culpa no tienen futuro? Ellos tienen esperanzas, ambiciones... Pero tú... Tú no. Lo sé. Porque siempre has sido alguien sin futuro... Me das asco. Yo en este cuerpo haría más que tú. Al menos tengo ambiciones...
Atentamente,
Lorena, la única apartir de ahora aunque no te guste la idea"
-Aquí continuando con Dingooo xD -
Mientras, Dingo acababa de entrar a la posada y se dirigía hacia una de las habitaciones para descansar, aún la resaca le hacía efecto. No obstante se encontró con Lau en el pasillo, estaba leyendo una carta con la cabeza gacha y parecía estar temblando... Quizá de ira...
Dingo: ¿Te ocurre algo? - se agachó un poco para observarle la cara a la joven, y de paso ojear la carta
Lau-alzó la cabeza bruscamente y luego escondió la carta tras de sí.- Yo... Yo....-aparentaba estar muy nerviosa.
Dingo: Espíritus, ansias de combatir, cartas... ¿de verdad eres una niña?
Lau: ....-tenía la mirada perdida mientras aún temblaba ligeramente.- Sí, soy una maldita cría...
El joven se agachó tanto que acabó sentandose en el suelo, teniendo la mirada furiosa de Lau a la altura de sus ojos.
Dingo: Que curioso, me recuerdas demasiado a mi - Lau dirigió la mirada hacia el suelo - aún desobedeciendo las ordenes de mi padre me alisté junto a DdH, con la misma perseverancia e ímpetu que tu. No te dire que abandones lo que persigues pero tampoco que contínues, lo único que te puedo decir es que no rechazes la meta que parece que tienes
Lau: es... es que... No es fácil... ¿sabes? ... Yo me he enfrentado a cosas yo sola... YO SOLA... y siempre he salido bien... Pero... No quiero involucrar a nadie... No otra vez...
Dingo: ¿Y en esta guerra quién podría querer involuclar a los amigos? Lo quieras o no ellos siempre se involucrarán porque son tus amigos, e incluso junto a ellos la meta es más facil de conseguir.
Lau: amigos....-tras eso aprentó con fuerza los dientes.- No quiero hacer eso...
Dingo: Entonces huye lejos de aquí porque ellos - dirigió la mirada hacia las escaleras, de donde provenían las risas de los compañeros - ellos siempre estarán a tu lado, lo quieras o no
Lau: ¿y si mueren por mi culpa?-mira a Dingo.- No estoy acostumbrada... a tener amigos... Nunca... Nunca los tuve hasta... que les encontré.
Dingo: Para todo hay una primera vez ¿no? - su sonrisa incluso podría llegar a inspirar confianza - además no son unos niños a proteger, son bastante fuertes, en sus ojos se reflejan toda la experiencia que han adquirido. Yo miraría mas por tí en tu lugar, aún eres una niña a la que le queda mucho por vivir.
Lau-sonrie de forma extraña-: A veces las apariencias engañan...-se aparta un poco y se da la vuelta.- ¿Crees que es bueno decir la verdad?
Dingo: Incluso a veces mentir puede salvarte la vida, depende de la situación, pero siempre es bueno decir la verdad, y más si es a tus amigos.
Lau: hm...-tras eso, comienzó a caminar hacia donde se encontraban los otros.- Gracias por la charla...-desaparece en el pasillo.
Aun así la niña aún etaba inquieta y se sentó cerca de los otros. Según decían "los amigos estaban para todo"... Pero... No quería que estuviesen para eso... No. Aquel asunto era suyo... Por otra parte la carta de Lorena,aun que sabía que no debía tomarle importancia, le había afectado mucho. ¿Estaría comenzando a ser realmente como una niña pequeña?
Escrito por

11:03 a. m.