x Bienvenidos x

Al RPG Mystical Land, ahora con tres años de vida...

¡Gracias a todos, a los que estáis, a los que alguna vez han estado, sois los mejores!

¡Felices tres años! 

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x Tag Board x


x Historia x

Al alcanzar cierto nivel, en Mystical Land, el juego de moda, los jugadores son absorbidos por el ordenador. En este mundo digital, luchan por sobrevivir día a día. Pronto, reconocen a la causa de sus desgracias: El juego en sí.

Presentándose como un personaje más, que cambia su apariencia según sus deseos, explica a los jugadores que los ha traído a ese mundo sólo para entretenerse...o al menos eso fue todo lo que dijo antes de desaparecer. Casi instantáneamente, los jugadores pasan de una aventura a otra sin descanso. En una de ellas, pierden sus recuerdos, lo único que les aferraba al mundo real.

A la vez que intentan proteger un mundo cada vez más irreal, viejos recuerdos de sus antiguas vidas comienzan a perseguirles...¿Es esto una señal?

¿Se acerca el momento de escapar de la fantasía y volver a la realidad

 

x Créditos x

Idea: Ade_Lee

Brushes:

 Miss M Brushes


 

x Agradecimientos x

x A Bopeep, Fayne, Videl, Shu y Arashi por su inestimable ayuda a una principiante.

x A Dark Lorena por su apoyo constante, y que además ha aportado una gran ayuda en esta versión.

x A Bopeep otra vez, ya es casi tradición pedirle que diseñe una barra separadora. 

x Y en resumen, a todos, por seguir posteando, apoyando y dando ideas después de tanto tiempo ayudando a que esto siga vivo...

¡¡GRACIAS!!
 

 

enero 27, 2007

- El grupito se había escapado aprovechando ese molesto humo, pero no todos lograron escapar. Dos de ello cayeron y la pequeñaja estuvo a punto, je pensándolo bien la cara de felicidad que ponía Lorena mientras luchaba aún no la había visto antes. Pero esto todavía no se ha acabado, tengo una pelea pendiente con la elfa invocadora y ese caballero dragón.

- Ve a por ellos.-Me dijo, luego se apoyó en un árbol y se dejó caer hasta sentarse.-
- Duérmete un rato si quieres. Cuando despiertes verás al resto del grupo amontonados sobre un gran charco de sangre y a la pequeñaja en el medio esperando para que la remates
- Pero no te emociones.-respondió, luego entrecerró los ojos.- Estoy bien e iré a por ellos muy pronto.
- Anda no te hagas la dura ahora. Súbete, yo te llevaré. Si no te perderás el espectáculo
- ¿Que me suba?-Negó con la cabeza mientras me miraba malamente.- Vete yendo tú que te alcanzaré pronto.
- No seas cría – dije mientras la levantaba.
- Suéltame.-Ordenó, mientras hacía un gesto brusco y tuve que soltarla.-Te he dicho que te adelantes.
- Tu lo has querido – dije mientras hacía aparecer un montón de espadas creando una especié de jaula dejando a Lorena en su interior.
- Pf...-Luego se cruzó de brazos y me miró de reojo.
- Jeje te tendrías que ver la cara que pones.
- ¿Por qué no te adelantas en vez de estar intentando que vaya con tigo?-Espetó, miró la jaula.
- Porque estás herida y no puedo dejarte aquí sola, además así te hago rabiar un poco y me puedo reir un rato.
Me fulminó con la mirada, luego miró hacia otro lado con desprecio mientras decía:
- Que entretenimientos más extraños tienes.-Después se sentó en el suelo.
- ¿Oye Lorena puedo hacerte una pregunta?
- ¿Cual?
- ¿Porque no mataste a la pequeñaja?
- ... No... No me dio tiempo.
- ¿Estás segura de ello?
- ¿Y por qué podria ser si no?
- ¿El que quizás ella sepa cuál es tu verdadero cuerpo?
- ¿De qué estás hablando?-Espetó malamente.- Este es mi verdadero cuerpo.
- Eso es lo que tú te crees, pero en verdad antes tenías un cuerpo propio. Si recuerdas te comenté algo sobre la daga de Hephistan.
- ¿Un cuerpo propio?-me miró de reojo.
- Sí así es, el jefe por supuesto ya lo sabía.
- Estás mintiendo, no recuerdo nada de eso.-Se puso en pie, amenazante.
- Bueno puedes creerme o no, pero si te interesa hay un libro en el que explican esa serié de maldiciones. Y en el último registro habla de dos niñas y que curioso una se parece a Lau.
- Déjate de tonterías.-Espetó.-Vamos, tenemos que ir a por ese grupo de inútiles.
- De acuerdo vamos a por esas ratas- dije con una sonrisa maliciosa
- Pues deshace esta cárcel.-Refunfuñó, señalando las armas que la rodeaban.
- Ya te dije que te llevaría yo, todavía no has descansado lo suficiente. No quiero que seas una carga luego
- No pienso dejar que me lleves y no lo seré. Además, con dejarme atrás tienes.
- Lo siento soy muy cabezota y no te escuche lo último, así que vamos.
- Como me toques te arranco la cabeza de cuajo y me hago una marioneta con ella.
- No estás en condiciones para amenazarme ahora mismo. O quieres que te haga unos agujeritos - dije riéndome
- ... ¡Ja-ja!
- Bueno veo que ya vuelves a ser la Lorena de antes, ya puedo dejar de hacer el numerito.
- ¡Vamonos!

Los dos empezamos a andar y enseguida alcanzamos al grupito, pero no estaban solos. El rei estaba allí y nuestro jefe también.

- ¿Que estará haciendo el jefe aquí?
- ¿Ese es?-preguntó Lorena, mientras miraba al grupo que estaba en posición de ataque y luego sus ojos fueron hacia el jefe.
- Es cierto, tú no le habías visto aún en persona
- No nos ha visto nadie, creo.
- Pues entonces realizaré un ataque sorpresa- dije mientras alzaba mis manos.
- Espera.-Me hizo bajar las manos.- Van a luchar. Gane quien gane, cuando terminen... estarán más débiles.-luego me miró.- Podremos arrebatarles la pandemonium sin que puedan hacer nada.
- Bueno será interesante verle luchar.