x Bienvenidos x

Al RPG Mystical Land, ahora con tres años de vida...

¡Gracias a todos, a los que estáis, a los que alguna vez han estado, sois los mejores!

¡Felices tres años! 

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x Tag Board x


x Historia x

Al alcanzar cierto nivel, en Mystical Land, el juego de moda, los jugadores son absorbidos por el ordenador. En este mundo digital, luchan por sobrevivir día a día. Pronto, reconocen a la causa de sus desgracias: El juego en sí.

Presentándose como un personaje más, que cambia su apariencia según sus deseos, explica a los jugadores que los ha traído a ese mundo sólo para entretenerse...o al menos eso fue todo lo que dijo antes de desaparecer. Casi instantáneamente, los jugadores pasan de una aventura a otra sin descanso. En una de ellas, pierden sus recuerdos, lo único que les aferraba al mundo real.

A la vez que intentan proteger un mundo cada vez más irreal, viejos recuerdos de sus antiguas vidas comienzan a perseguirles...¿Es esto una señal?

¿Se acerca el momento de escapar de la fantasía y volver a la realidad

 

x Créditos x

Idea: Ade_Lee

Brushes:

 Miss M Brushes


 

x Agradecimientos x

x A Bopeep, Fayne, Videl, Shu y Arashi por su inestimable ayuda a una principiante.

x A Dark Lorena por su apoyo constante, y que además ha aportado una gran ayuda en esta versión.

x A Bopeep otra vez, ya es casi tradición pedirle que diseñe una barra separadora. 

x Y en resumen, a todos, por seguir posteando, apoyando y dando ideas después de tanto tiempo ayudando a que esto siga vivo...

¡¡GRACIAS!!
 

 

enero 20, 2007

Todo sucedió tan rápido que no me dio tiempo a hacer nada. Primero Saeki se encontraba a mi lado y un segundo más tarde, su cuerpo caía al suelo mientras su invocación se llevaba su alma.
Cuando al fin pude reaccionar, corrí hacia ella, gritando. Me arrodillé a su lado y la abracé mientras sendas lágrimas corrían por mis mejillas.
De pronto, mi mirada se dirigió a una pequeña figura que se encontraba tendida en el suelo. Era Lau. Y estaba sangrando mucho.
-¡No! -Grité.

¿Y los demás? ¿Dónde estarían? ¡Maldita sea!
Busqué a alguien con la mirada y vi a Nayreth de pie, rígida, como en estado de shock.
-¡Nay! -Grité, corriendo hacia ella- ¡Tenemos que hacer algo! ¡Lau se muere!
-Neptune...ah...-Nayreth se tambaleó-¿Sangrando? Ayudémosla, deprisa...llama...a Bopeep.
-¿Pero tú estás bien? -Pregunté mientras la cogía por los hombros- ¡Siéntate! -Me giré y busqué a la semielfa con la mirada- ¡Bop! ¡Bopeep!
Nay señaló débilmente un roble donde descansaba Bopeep.
Corrí hacia ella y, sin darle tiempo a reaccionar, la arrastré literalmente de la mano hasta Lau.
-¡Cúrala! ¡Se muere! -Exclamé. Me estaba desquiciando.
-Y-yo...¡voy!-a pesar del cansancio y del sudor que perlaba su frente, se puso manos a la obra y desplegó vendas, unguentos y otras cosas en medio del campo de batalla.
Lo dejé todo en manos de la pequeña curandera y volví junto a Nayreth.
-¿Estás bien? -Volví a preguntarle mientras le secaba el sudor de la cara, acariciándole suavemente el rostro.
Alzó la cabeza para mirarme, y justo en el momento en que abrió la boca para contestar "sí", vio el cuerpo inerte de Saeki, y los ojos se le llenaron de lágrimas.
La abracé con fuerza. No podía hacer nada más para reconfortarla.
-¿Qué hacemos ahora? -Susurré.
La elfa cerró los ojos con fuerza.
-Tenemos que...olvidarnos de luchar contra esos dos demonios y alcanzar la Pandemonium. Si cae en manos de ese niño maldito..
-Vale, Nay, tienes que hacer un esfuerzo y lanzar un hechizo de humo o lo que sea para aturdirles. Cuando no nos vean, salimos corriendo en pos de ese gilip... digooo... de Faust, ¿vale?
-De acuerdo-murmuró.
Y, concentrándose, comenzó a susurrar algunas palabras que hacían que, de su bastón, comenzara a surgir una fina película de humo que poco a poco comenzó a ser mayor. Aprovechando eso, comencé a hacerles señas a todos para que se acercaran y, cuando ya apenas podía verse nada a nuestro alrededor, salimos huyendo.
-Cof, cof...-tosió Yaeko-¿Estamos todos? Parece que falta alguien...
-¿Quién? -Preguntó Satoru, mirando a su alrededor.
-¿Saeki?
-Saeki... -susurré- Saeki ha... ella está... -no pude continuar, tenía un nudo en la garganta.
Yaeko agachó la cabeza.
-Encontremos a Faust ahora, antes de que también sea demsiado tarde-propuso Dingo con voz triste.
-¿Por dónde vamos? -Preguntó Bop, nos dimos cuenta de que llevaba en brazos a Lau.
Satoru cogió a la niña en brazos para llevarla él a cuestas.
-Creo que se fue...por allí-Nayreth señaló al norte.
-Pues vamos -dije yo, secándome en sudor de la frente con el brazo.

Y echamos a correr.