x Bienvenidos x

Al RPG Mystical Land, ahora con tres años de vida...

¡Gracias a todos, a los que estáis, a los que alguna vez han estado, sois los mejores!

¡Felices tres años! 

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x Historia x

Al alcanzar cierto nivel, en Mystical Land, el juego de moda, los jugadores son absorbidos por el ordenador. En este mundo digital, luchan por sobrevivir día a día. Pronto, reconocen a la causa de sus desgracias: El juego en sí.

Presentándose como un personaje más, que cambia su apariencia según sus deseos, explica a los jugadores que los ha traído a ese mundo sólo para entretenerse...o al menos eso fue todo lo que dijo antes de desaparecer. Casi instantáneamente, los jugadores pasan de una aventura a otra sin descanso. En una de ellas, pierden sus recuerdos, lo único que les aferraba al mundo real.

A la vez que intentan proteger un mundo cada vez más irreal, viejos recuerdos de sus antiguas vidas comienzan a perseguirles...¿Es esto una señal?

¿Se acerca el momento de escapar de la fantasía y volver a la realidad

 

x Créditos x

Idea: Ade_Lee

Brushes:

 Miss M Brushes


 

x Agradecimientos x

x A Bopeep, Fayne, Videl, Shu y Arashi por su inestimable ayuda a una principiante.

x A Dark Lorena por su apoyo constante, y que además ha aportado una gran ayuda en esta versión.

x A Bopeep otra vez, ya es casi tradición pedirle que diseñe una barra separadora. 

x Y en resumen, a todos, por seguir posteando, apoyando y dando ideas después de tanto tiempo ayudando a que esto siga vivo...

¡¡GRACIAS!!
 

 

julio 05, 2007

En aquella gran sala todos me miraban por encima del hombro, ángeles que presumían de no haber fallado nunca y de ser los mejores guerreros de toda la tierra conocida. Farsantes. La gran mayoría de los que allí se encontraban estaban corruptos y se inclinaban al lado que más les beneficiase. Lo sé, porque fui uno de ellos. Fue entonces cuando comenzaron a explicar mi pena:
-A partir de ahora estarás en el mundo de los humanos no como uno de los nuestros, sino como un enemigo. Tu pecado fue tan grande que hasta encerrarte en el infierno sería poco. Así pues, estarás en el mundo de los humanos, siendo una de nuestras presas. El cielo no es para ti.
- ¿Y quién os ha dicho que yo quiero estar aquí? Miraos, sois una panda de estúpidos que lo único que hacen es beneficiarse. Conseguir riquezas y poder. ¡Los ángeles guerreros no estamos para esto!
-¿Estamos para beneficiarnos a una semidemonio?-preguntó otro.
-Esa no es la cuestión.-espeté.
-¡Silencio!-Gritó el líder del grupo, estas palabras resonaron por toda la sala.- Derek Truh, quedas anulado en tus funciones como ángel guerrero. Si fueras cualquier otro, te hubiésemos matado sin más. No obstante, por tus años a nuestro servicio te dejaremos libre en el mundo real. Tus poderes se verán reducidos, para evitar una posible venganza, y serás considerado un enemigo de esta división.

Entre todos reunieron algo de poder que comenzó a concentrarse y estaba siendo dirigido hacia mi. Pude haber escapado de aquel lugar, pero ello solo hubiese empeorado mi situación. Jamás me gustó estar entre esos estirados, simplemente quise ser… quise ser justo y ayudar a quien lo necesitase, por la gracia de Dios. No los necesitaba para llevar a cabo este cometido. No obstante…la mitad de mi poder… se fue aquel día.


Digamos que mi despertar no fue muy agradable. Acabé en medio de un bosque, completamente dolorido y con mi espada sobre la cabeza. No cabía duda, me habían tirado desde el aire en aquel lugar. Quizá esperaban que me clavase la espada por la caída… Me desperecé y luego me levanté mientras me quitaba el polvo de la ropa, ahora de color negro. Aunque no hubiesen cambiado mis alas, pensaba mantener ese color de ropa. Odiaba a aquella división de ángeles guerreros podridos…
Al mirar hacia delante vi a una elfa caminar, vestía de color verde y aparentaba algo triste. Realmente, para ser un ángel jamás me importaron los sentimientos de los demás, sin embargo… Intenté seguirla, pero me descubrió. ¿Desde cuando soy tan patoso?
Ella se giró de golpe hacia mí y se quedó mirándome fijamente.
-Ey.-Fue lo primero que conseguí decir, luego levanté la mano en señal de saludo.-
-Saludos-respondió rápidamente la elfa, mientras me observaba con atención, sobre todo las alas.
-¿La he molestado?-pregunté de pronto.
-No-sonrió suavemente, a pesar de lo triste que parecía-¿Deseáis algo?
-Acabo de caer aquí.-Señalé al cielo.- Así que no se muy bien donde me encuentro.
-Caer de...¿un árbol?
-No, de más arriba. Me tiraron cuando estaba sin conocimiento.-Respondí mientras me tocaba la cabeza, algo dolorido.

Pareció comprender. Se acercó y me tocó un ala, con cuidado.
-Un ángel caído...
-Más bien en el sentido literal y no el que todo el mundo sobreentiende... -musité, luego protesté levemente.- auch...
-No sé si debería, pero...-la elfa me miró pensativa-.Un poco más allá hay una ciudad donde podrías recuperarte.
-¿Ah, en serio?-pregunté, luego sonreí aliviado.- Gracias...

De pronto, su mirada se llenó de preocupación.
-Me recuerdas a alguien-dijo tristemente.
-¿De verdad?-pregunté.- Debe ser alguien que te provoca tristeza, lo siento. No deberias... entristecerte.
-¿Conoces a...Krad? ¿O has vuelto a verlo, quizás?
-¿K...Krad?-pregunté rápidamente.- ¿Le has visto?
-Murió-dijo solamente, desviando la mirada-.Pero era...nuestro amigo.
-Krad ha... ¿Cómo? ¿Quién?-pregunté con los ojos bastante abiertos.- ... Pero si él... dijo que... ... Maldito estúpido...
-...-ella agachó la cabeza-.Lo lamento. Pensé que los ángeles volvíais...al Cielo si...
-No... vamos a otro lugar...-musité.- ...¡Ah, pero perdona! Podrías... ¿acompañarme a la ciudad? Estoy desorientado ahora mismo...
-Claro-asintió-.Por cierto, mi nombre es Nayreth.
-Encantado, mi nombre es Derek Truh.-Respondí.- Muchas gracias por acompañarme.
-No hay por qué darlas-dijo Nayreth, y señaló hacia el norte a la vez que empezaba a caminar-Por aquí.
-Sí.-Asentí mientras la seguía.

Estuvimos andando durante un buen rato sin hablar. Aunque desde que advirtió mi presencia aparentaba estar disimulando su triteza, aún en sus ojos yo era capaz de verla. No la conocía. Pero ella conoció a mi antiguo compañero, Krad, el compañero que me aconsejó no entrar a aquella división. No sabía que hacer, puesto que seguramente no iba a fiarse de mi. No obstante, dije:
-Nayreth...
-¿Hmm?
-¿Estás bien?
-Oh. sí, sí.
-Se que no nos conocemos pero... Veo tristeza en tus ojos... Si puedo hacer lo que sea para ayudar...

Me miró y tras unos instantes sonrió.
-Muchas gracias...pero se pasará solo.
-uh... está bien...-Asentí, miré a mi alrededor.- ¿Y viajas sola?

Siempre me habían dicho que cuando no estoy trabajando soy muy hablador y que, incluso, aparento simpático. Que tonterias...
-En grupo.
-Ah, eso es bueno.-Afirmé con la cabeza.- Si no son ángeles, claro...
-Pues no, creo que ahora no contamos con ningún ángel...-de pronto rió, divertida.

Me gusta cuando ríe. Debería hacerlo más.
-Mejor para vosotros.-Comenté..- ¿Y os importaría adoptar a uno? ¡Pero que digo.. jejeje!
-Eh...-en lugar de mirarme a los ojos, miró al golpe d emi cabeza, como intentando ver si era grave-.Ya veremos...
-Sí, yo también pienso que me he hecho algo...-mascullé tocandome la cabeza.
-Espero que no sea grave...ya veremos que dice la curandera.
-¿Ah, pero teneis curandera?-pregunté.


La elfa asintió.
-Bien. -Luego le di la espalda y le enseñé una gran herida que estaba entre las dos alas.- A ver si me puede curar esto...
-¡Ah! Espero que pueda. Es muy buena curandera, te sor-tragó saliva-...prenderá.
-Tampoco es muy necesario.-respondí mientras nos adentrabamos a la ciudad.

Ya sabía en que lugar me encontraba, al principio estaba bastante desorientado ya que me arrojaron en un bosque. Pero ahora, ya en la ciudad, sabía en que zona del mapa me encontraba. Miré a Nayreth de nuevo, continuaba intentando disimular su tristeza pero creo que conseguí animarla aunque solo fuera un poco.
-¿Uh?-ella levantó la mirada de pronto-¿Quién viene por allí? ¿Es...?

Caminaba aparentemente despistada uan elfa de pelo azul, iba con la cara tapada por las manos y no miraba por donde iba.
-Lis...-su cara se entristeció de pronto-¡¡Lis!!-la llamó.

La elfa levantó la mirada y miró a Nayreth, tenía los ojos llenos de lágrimas.
-¡¡Nay!!-corrió hacia ella y la abrazó.

Decidí apartarme levemente de ellas, no sabía lo que les había ocurrido pero ambas poseían la misma tristeza en los ojos. Aún así, aguardé al lado de ellas. La gente pasaba a nuestro lado mientras las miraban y luego me echaban un vistazo a mi, que miraba hacia el cielo de forma distraida, aunque mis ojos volvían a ellas.
-...Tú también lo sabes...¿no?-suspiró la elfa de verde.
-Sí...-dijo ella mirando a nayreth a los ojos. -Lo se TODO nay.-Dijo haciendo enfasis en la palabra todo.

Nayreth agachó la cabeza.
-Lo lamento...

La elfa de pelo azul hizo un esto para indicarle a nayreth que no se preocupara y luego se guiró para mirarme.
-Perdona no me habia daod cuanta de que tenías compañia Nay.
-Hola...-Saludé, intentando hacerme el distraido para que no pensaran que las estaba espiando.
-Él es Derek-me señaló-.Estaba...extraviado.
-Vaya... Hola Derek.-Dijo sonriéndome con dulzura.-Yo soy Lis, e sun placer.
-Igualmente señorita Lis.-La miré con una leve sonrisa.
-¿Y que haceis aqui? ¿Estas herido?-me preguntó
. -En realidad...-respondí, sin embargo por sus caras mentí.- No es nada grave.
-¿Seguro?-comentó la elf ainvocadora mirandiome con el ceño levemente fruncido.
-Sí.-Contesté sonriendo de forma nerviosa.
Ella sonrió y luego se dirigió a nayreth.
-¿Donde vais? ¿os importaria que os acompañara?
-Ven con nosotros-respondió la elfa de verde-.íbamos hasta la posada, a buscar a Bopeep.
-Vale, gracias.-Dijo con un tono más alegre.

Comenzamos a caminar, ellas iban delante mientras yo permanecía algo apartado. Al parecer había llegado en mal momento, no obstante, de pronto realmente comenzó a dolerme la herida por lo que me apoyé con mi espada.
Las dos elfas se giraron y me miraron preocupadas.
-¿Estas bien Derek?-Preguntó Lis.
-Sí.-Mentí con mueca amable.- No es nada... solo estaba mirando... este sitio...
-Tiene una herida bastante grave-le susurró Nayreth a la otra elfa-.Deberíamos llegar a la posada lo antes posible...
-Entiendo...-dijo la otra elfa.-Oye...-se dirigió a mí.-¿Porque no te apoyas en nosotras? Necesitas que te curen.
-No es necesario.-Negué con la cabeza, luego continué caminando.- Realmentes estoy bien y esta herida no es tan grave, las he sufrido peores. No debeis preocuparos.

Nayreth sonrió suavemente.
-Llegaremos pronto-anunció.

Varios minutos después llegamos a una posada bastante peculiar, al entrar vi a varias personas que aparentaban conocerlas. Yo simplemente me apoyé en la pared por un momento, esperando que me indicaran a donde debía ir. Era extraño, pero estar en el mundo humano "para siempre" no era tan terrible.
-Tenemos una amiga con un don para sanar.-FDijo la elf ainvocadora sonriendo. Ella curará tus heridas.
-Bien... gracias.-Musité.- Espero no ser un estorbo.
-Claro que no-respondió rápidamente Nayreth.

Al rato ya me encontraba en una de las habitaciones, la tal bopeep era una niña rubia que, como Nayreth y Lis, tenía una mueca triste en su rostro. Sin embargo, esta vez decidí callarme. Estaba boca abajo, mientras ella me curaba y notaba en ese momento cuan cansado estaba.
-Que herida tan fea.-Refunfuñó Bopeep.
-¿Se pondrá bien Bop?-preguntó Lis
-Con descanso y evitando hacer esfuerzos...sí, en poco tiempo-asintió la pequeña.
-tampoco es...-musité, noté que me estaba quedando dormido.- para... tanto...

Sin darme cuenta, lentamente fui quedándome dormido hasta que todo se volvió negro para mi…

Out: fin del post del Nuevo. Derek! xD un angelito muy simpatico ... cuando no pelea xDD en fin, espero que os guste y que querais mucho al perso ^o^ gracias a la señoritas Kaori y Maron por help me xD