x Bienvenidos x

Al RPG Mystical Land, ahora con tres años de vida...

¡Gracias a todos, a los que estáis, a los que alguna vez han estado, sois los mejores!

¡Felices tres años! 

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x Fan Arts - Fics

 

x Tag Board x


x Historia x

Al alcanzar cierto nivel, en Mystical Land, el juego de moda, los jugadores son absorbidos por el ordenador. En este mundo digital, luchan por sobrevivir día a día. Pronto, reconocen a la causa de sus desgracias: El juego en sí.

Presentándose como un personaje más, que cambia su apariencia según sus deseos, explica a los jugadores que los ha traído a ese mundo sólo para entretenerse...o al menos eso fue todo lo que dijo antes de desaparecer. Casi instantáneamente, los jugadores pasan de una aventura a otra sin descanso. En una de ellas, pierden sus recuerdos, lo único que les aferraba al mundo real.

A la vez que intentan proteger un mundo cada vez más irreal, viejos recuerdos de sus antiguas vidas comienzan a perseguirles...¿Es esto una señal?

¿Se acerca el momento de escapar de la fantasía y volver a la realidad

 

x Créditos x

Idea: Ade_Lee

Brushes:

 Miss M Brushes


 

x Agradecimientos x

x A Bopeep, Fayne, Videl, Shu y Arashi por su inestimable ayuda a una principiante.

x A Dark Lorena por su apoyo constante, y que además ha aportado una gran ayuda en esta versión.

x A Bopeep otra vez, ya es casi tradición pedirle que diseñe una barra separadora. 

x Y en resumen, a todos, por seguir posteando, apoyando y dando ideas después de tanto tiempo ayudando a que esto siga vivo...

¡¡GRACIAS!!
 

 

agosto 06, 2007

Algo iba mal. Lo sentía.
Me encontraba buscando a Lestat para devolverle su laúd. Aunque yo creo que se trata de una bandurria más bien. A lo mejor ni él mismo sabe qué instrumento toca.
Bueno, pero volvamos a mi presentimiento. Como iba diciendo, algo iba mal.
La gente salía huyendo de la posada. Algo les estaba atacando. De pronto vi a Lestat a la entrada de ésta, esgrimiendo un ridículo cuchillito.
-¡Lestat! -Grité, mientras esquivaba a la gente que huía. El juglar se volvió y me miró- ¿Qué está pasando?
-¡Un monstruo, mylady! ¡Está en el interior, ha arruinado mi actuación, y además, lleváis mi laúd!
-Es una bandurria, Lestat. ¿Está Nayreth dentro?
-¿Una bandurria? ¡Cómo os atrevéis!
-¿¡Está Nayreth dentro o no!? -Grité, devolviéndole la bandurria, laúd o lo que quiera que fuese de un golpe.
-No sé quién es Nayreth.
-¡Nayreth! ¡La elfa a la que amo! -Le cogí de la camisa y le zarandeé- ¿¡ESTÁDENTROONO!?
-Sí, creo que sí. -Respondió, un poco asustado.
-¡No!
Le solté bruscamente y entré en el interior de la posada, escuchando los gritos de Lestat a mis espaldas, rogándome que retrocediese.
Al pie de la escalera vi una cosa que me dejó helada. Petrificada.
Una especie de monstruo con tentáculos tenía presa a Nay. Grité desgarradoramente mientras cogí mi arco y le disparé una flecha.
La criatura lanzó un chillido agudo y se giró hacia mí. Me lanzó varios tentáculos, que esquivé clavándoles mis dagas.
Pero, cuantos más cortaba, más parecía que salieran de la criatura. Tenía los brazos entumecidos, estaba cansada, pero tenía que rescatarla o moriría en el intento.
Al final, un tentáculo consiguió cogerme de la cintura y me alzó, pero me agarré de la lámpara de araña que había en el techo con un brazo mientras con el otro seguía intentando cortarle.
Varios tentáculos más me cogieron del brazo que tenía la daga y de las piernas.
Al final, no pude aguantarlo más y me solté. Los tentáculos me colocaron cerca de Nayreth, que parecía dormida o inconsciente.
-¿Nay? -Pregunté. Ella abrió los ojos.
-Estaba preparando un conjuro.
-Lo siento, no debería de haberte interrumpido ¿estás bien? En seguida nos sacaré de aquí.
Ella asintió y volvió a cerrar los ojos mientras los tentáculos nos zarandeaban.
El monstruo abrió la boca, o lo que parecía serlo, y comenzó a llevar a Nay a ella, parecía que fuera a devorarla y grité.
-¡No! ¡Mírame a mí! ¡Yo estoy mucho más sabrosa y dulce! Las dríadas somos un manjar exquisito y seguro que lo sabes, seguro que has probado alguna, ¿verdad?
La criatura pareció pensárselo unos instantes y al final comenzó a arrastrarme a mí.
Conseguí liberar una mano con la que llevaba una daga, y, mientras me ponía dentro de la boca del monstro, grité:
-¡Nay, a mi señal!
Le clavé profundamente los cuchillos en el paladar y en todos los sitios que pude, y cuando la bestia intentó cerrar la boca, salté, rodé hasta el suelo y llegué hasta Nay, corté el tentáculo que la inmovilizaba y grité:
-¡AHORA!
Nayreth lanzó un hechizo de fuego hacia el monstruo y éste ardió en llamas, incapaz de defenderse.
Rapidamente salimos de la posada, mientras jadeabamos.
Ya fuera, nos dejamos caer en el suelo mientras nos secábamos el sudor de la frente.

OUT/ Vale, sé que es muy muy MUY mugre. Pero no sabía muy bien qué hacer ;_; si queréis que cambie algo, decidlo ^^ os quierooo//